Brecha salarial sistémica y feminización de los salarios más bajos ¿hasta cuándo?

    CONOCIDOS los datos publicados esta semana por el INE sobre la Encuesta Anual de Estructura Salarial del año 2016 (EES 2016), la secretaria confederal de Mujeres e Iguadad de CCOO ofrece una primera valoración. Elena Blasco Martín afirma: “Es inadmisible que no se reduzca la brecha salarial entre mujeres y hombres de manera significativa. Es necesario tener presente que la brecha salarial y la feminización de los salarios más bajos son resultado de la desigual inserción de las mujeres en el mercado laboral, como muestran la abusiva contratación a tiempo parcial, la segregación en sectores más precarizados o las barreras en la promoción laboral. Actuar para derribar esas barreras estructurales supone para las mujeres reales acabar con el empobrecimiento y esta injusticia social”.

    01/06/2018.
    Brecha salarial sistémica y feminización de los salarios más bajos ¿hasta cuándo?

    Brecha salarial sistémica y feminización de los salarios más bajos ¿hasta cuándo?

    1. La brecha salarial sistémica

    - Lo que dice la EES2016: “El salario medio anual de las mujeres fue de 20.131,41 euros, mientras que el de los hombres fue de 25.924,43 euros”.

    - Lo que valora CCOO: lejos de disminuir, la discriminación salarial sigue, con carácter estructural.

    Recordemos que existe discriminación salarial de género, cuando por el hecho de ser mujer se accede a (o eso repercute en) una retribución menor por realizar el mismo trabajo, o un trabajo de igual valor, o cuando se percibe discriminación en el acceso a una situación laboral (y por tanto salarial) igual a la de los hombres.

    En todas las ocupaciones y en casi todas las actividades económicas las mujeres tuvieron en 2016 un salario inferior al de los hombres.

    La Encuesta anual de Estructura Salarial (EES) del INE muestra el carácter estructural de la brecha de género. Las mujeres dejaron de percibir, por ganancias medias anuales, en 2009, 5.499 euros; en 2010, 5,744 euros; en 2011, 5.900, en 2012, 6.144,72 euros… y en 2016, 5.793 euros. En una década, 300 euros rebajados a la brecha.

    La metodología para el cálculo de la bracha no es neutral. El INE señala “El salario medio anual femenino representó en 2016 el 77,7% del masculino”. Hace su cálculo en base al salario medio de las mujeres respecto al de los hombres, mostrando aún así brechas importantes y mantenidas, y la progresión en estos años: en 2009, era del 78%, y en 2016, el 77,7%. En una de cada, hemos rebajado 0,3 puntos porcentuales. Y aún así, estaríamos hablando de una brecha de 22,3 puntos.

    Desde CCOO optamos por este otro método de cálculo. Cuánto supone el salario masculino respecto del femenino, y por tanto, cuánto debe aumentar el femenino para equiparse. Así, en 2009, el salario anual medio masculino fue el 128,1% del femenino y en 2016, el 128,8%. Así, desde CCOO decimos que el salario medio anual de las mujeres debe aumentar un 28,8% (un 29%) para equipararse al salario medio masculino.

    2. La feminización de los salarios más bajos.

    - Lo que dice la EES2016: “En el año 2016, el 17,8% de las mujeres tuvo ingresos salariales menores o iguales que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), frente al 7,8% de los hombres”.

    - Lo que valora CCOO: Los salarios más bajos, resultado de la peor inserción laboral de las mujeres (segregación, tiempo parcial, techo de cristal).

    En 2016 el salario medio anual en la jornada a tiempo parcial fue un 61,8% inferior al salario anual a tiempo completo. Y recordemos que las mujeres suponen el 73% del trabajo a tiempo parcial.

    Además, como recoge la EES 2016, la proporción de personas trabajadoras con ganancia baja (cuya ganancia hora está por debajo de los 2/3 de la ganancia mediana), fue del 16,8% en 2016. Entre este grupo, el 64,3% eran mujeres.

    Elena Blasco Martín, secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, afirma: “Es necesario que exista empleo de calidad, una mejora salarial importante y la implantación real de medidas y planes de igualdad en las empresas de la mano de la negociación colectiva para que se pueda atajar la actual brecha salarial".

    La precariedad, la desigualdad salarial y la feminización de la pobreza no se solucionarán hasta que seamos conscientes de que a igual trabajo de igual valor corresponde necesariamente igual salario, y que se debe garantizar la recuperación de los derechos laborales y construir un Estado de Bienestar que permita una vida digna”, señala Elena Blasco.

    Y concluye la dirigente sindical: “Es imperativo impulsar en la negociación colectiva planes de igualdad de calidad, basados en la realización de diagnósticos objetivos, que analicen las retribuciones desglosadas por salario base y los diferentes complementos. Para ello es urgente el desarrollo reglamentario del Título IV de la Ley Orgánica de Igualdad y de una Ley de Igualdad Salarial”.

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