La cara oculta de los "buenos datos del paro"

    ANALIZANDO los datos sobre paro registrado de mayo, no hay motivos para muchas alegrías. Señala Elena Blasco Martín: “El 'embolsamiento' del paro registrado va feminizándose, llenándose de mujeres, evidencia estadística de que encuentran obstáculos específicos en el acceso al empleo o en su mantenimiento”. Y añade: “Menos empleo y peor empleo es sinónimo de menor autonomía y oportunidades de las mujeres para una vida digna, segura y libre, en el presente y más riesgo de dependencia y pobreza en su futuro, puesto que las brechas de género se prolongan en la jubilación”.

    10/06/2019.
    Feminización del paro: más precariedad, menos autonomía.

    Feminización del paro: más precariedad, menos autonomía.

    LOS DATOS del Ministerio de Empleo sobre Paro registrado Mayo 2019, conocidos este pasado martes, han sido interpretados con inusual alegría. Al disminuir el paro (84.075 personas respecto al mes anterior, 172.369 respecto al año anterior), los datos se valoran como positivos. Sin embargo, desde CCOO se alerta de un mercado laboral instalado en la alta temporalidad (9 de cada 10 nuevos contratos son temporales); la rotación laboral, que además de a los contratos temporales afecta a los indefinidos (4 de cada 10 contratos indefinidos firmados en 2018 y 1 de cada 2 firmados en 2017 se han perdido), y la precariedad, muy dependiente de los sectores de hostelería y construcción (Más info: Gobierno y empresarios se tienen que comprometer con los sindicatos a combatir la precariedad y el Informe de Coyuntura Laboral Mayo 2019, que elabora el Gabinete económico confederal de CCOO).

    Analizando con detenimiento la situación sociolaboral de las mujeres a la vista de los nuevos datos, la secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, Elena Blasco Martín alerta del mayor impacto de la precariedad laboral y del desempleo en las mujeres, en situación de desventaja ya de partida por efecto del menor acceso a la actividad (hay 1,3 millones de mujeres activas menos que de hombres) y por efecto de la segregación laboral. Y recuerda: “Menos empleo y peor empleo es sinónimo de menor autonomía y oportunidades de las mujeres para una vida digna, segura y libre, en el presente y más riesgo de dependencia y pobreza en su futuro, puesto que las brechas de género se prolongan en la jubilación”.

    Continúan registradas como personas en paro 1.828.679 mujeres y 1.250.812 hombres. Es decir, 600.000 desempleadas más, pese a los 1,6 millones de mujeres menos incorporadas a la actividad.

    En mayo, el paro desciende respecto al mes anterior más entre los hombres que entre las mujeres, tanto en números absolutos como en porcentaje (en porcentaje, las mujeres descienden la mitad: -1,9% -los hombres, -3,7%). Con respecto al último año, igualmente el descenso del paro es mucho mayor en hombres que en mujeres (en porcentaje: los hombres -7,2%; las mujeres -4,0%). Esta es la tendencia, por eso se feminiza el paro a la vez que se cronifica.

    Como señala Elena Blasco Martín: “El 'embolsamiento' del paro registrado va llenándose de mujeres, evidencia estadística de que las mujeres encuentran obstáculos específicos en el acceso al empleo o en su mantenimiento”. En mayo, son ya el 59,4% del paro registrado, un porcentaje récord, que aumenta gradualmente, sin mejoras. El mes pasado eran el 58,95%. En mayo del año pasado, el 2018, el 58,6%. En mayo del 2012, el 50,4%, en mayo del 2008, el 43,3%, en mayo del 2006: el 39,0%... En 13 años, ha aumentado 20 puntos el peso porcentual de las mujeres en el paro registrado.

    Una peor situación laboral que ya se observaba a partir de los datos de la encuesta de Población Activa (EPA) del 1º Trimestre 2019:

    - ACTIVIDAD. Brecha de género de 11 puntos. Persisten 1,6 millones de mujeres menos que de hombres incorporados a la actividad.

    - EMPLEO. Brecha de género de 11,3 puntos. El último año, de cada 10 personas que encontraron empleo, menos de 4 fueron mujeres (a pesar del mayor número de desempleadas).

    - TIEMPO PARCIAL. Las mujeres desempeñan el 74,6% de los trabajos a tiempo parcial (2.162.200). Es decir, 7 de cada 10 empleos a tiempo parcial son para mujeres. Trabajan a tiempo parcial el 24,4% de las ocupadas: 1 de cada 4 trabajadoras.

    - MOTIVOS TIEMPO PARCIAL: No haber encontrado empleo a tiempo completo, para el 50,7% de las mujeres y el 55,9% de los hombres. Y el cuidado de menores o de personas adultas enfermas, incapacitadas o mayores, para el 14,02% de las mujeres (304 mil) y el 2,7% de los hombres (20 mil). Ellas, en una proporción 15 veces mayor.

    - BRECHA SALARIAL: Encuesta anual de Estructura Salarial (EES) del 2016, muestra el carácter estructural de la brecha de género. Las mujeres dejaron de percibir, por ganancias medias anuales, en 2016, 5.793 euros. En una década, solo 300 euros rebajados a la brecha. La brecha de género, para CCOO se establece en el 29% (que es lo que tendría que aumentar, de media, el salario anual de las mujeres para equipararse al de los hombres).

    - SALARIOS MÁS BAJOS: el 17,8% de las mujeres tuvo ingresos salariales menores o iguales que el SMI, frente al 7,8% de los hombres. Resultado de su peor inserción laboral, las mujeres son 7 de cada 10 personas con ganancia baja (cuya ganancia hora está por debajo de los 2/3 de la ganancia mediana) (el 64,3%).

    - BRECHA EN PRESTACIONES POR DESEMPLEO: El último Informe de CCOO sobre protección por desempleo, relativo al 2º semestre 2018, pone de relieve la brecha de género en las prestaciones por desempleo. Las mujeres reciben el 41% de las prestaciones por desempleo contributivas y el 58,8% de las asistenciales, que llegan a ser el 74,4% en mujeres mayores de 50 años.

    También corroboran la peor situación los datos sobre pensiones: A mayo 2019, las mujeres son el 38,4% de las personas que reciben la pensión contributiva de jubilación (1 de cada 3) y su importe medio es de 856€ (la de los hombres, 1.321 €). Y son las principales perceptoras de las pensiones por viudedad. A mayo de 2019, 2,2 millones de mujeres perciben esta pensión, con un importe medio de 729 euros. Son mujeres 7 de cada 10 de quienes reciben pensiones no contributivas (66%) (Datos 2017). La cuantía de esta pensión en 2019 oscila entre 98€ -la cuantía mínima-, y 392€ -la cuantía máxima. Por debajo del umbral de la pobreza.

    Elena Blasco Martín concluye: “Es imperativo tener presente que la desigualdad de género y las discriminaciones hacia las mujeres son el caldo de cultivo de la feminización de la pobreza y las violencias machistas. CCOO instamos a combatir estas desigualdades estructurales desde su base material, afrontando políticas de empleo con perspectiva de género y garantizando igualdad de oportunidades en el acceso al empleo de calidad, igualdad de trato en las condiciones laborales, salarios dignos e igualdad en la protección social”.

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