Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 8 febrero 2026.

REVISTA TRABAJADORA, 86 (MAYO DE 2025)

Informe/ Transformar el modelo de cuidados para una sociedad corresponsable, por Carolina Vidal L贸pez

    Uno de los ejes de este 12 mandato, el primero en el que CCOO se ha autodefinido como sindicato feminista, ha tenido que ver con distintas actuaciones llevadas a cabo en materia de cuidados y corresponsabilidad. 

    02/06/2025.
    Protesta por el convenio de la Dependencia en 2021 (CCOO Sanidad).

    Protesta por el convenio de la Dependencia en 2021 (CCOO Sanidad).

    Ha sido una labor persistente, de lluvia fina, de diagnóstico, de hilar propuestas colectivas, de aportar mejoras a los cambios legislativos, de marcar agenda sindical y política, con el objetivo de contribuir a establecer, desde sus múltiples vertientes, una sociedad verdaderamente corresponsable en materia de cuidados. Como sindicato sociopolítico, nos movemos para mejorar las condiciones de vida de las personas trabajadoras porque determinan también las condiciones de trabajo, aunque no formen, aparentemente, parte central de las mismas. Y si hay algo que determina las oportunidades y trayectorias laborales de las mujeres, es la división sexual del trabajo.

    Conocemos bien las consecuencias para las trabajadoras de la división sexual del trabajo, una desigualdad estructural sobre la que se ha edificado el actual modelo de cuidados; consecuencias en el empleo (inactividad, jornada a tiempo parcial, excedencias, abandono temprano, penalización laboral de la maternidad, etc.), económicas (brecha salarial, en prestaciones de desempleo, brecha en pensiones, etc.), en salud (doble jornada y riesgos psicosociales, enfermedades profesionales no reconocidas, más accidentes in itinere, etc.), y de tiempo, que es el recurso más escaso de todas las personas, en pobreza de tiempo, desigualdad y ausencia de tiempo propio para otras actividades (ocio, desarrollo personal, participación política, social y cultural, etc.).

    Todo esto sin olvidar los efectos de la desvalorización social de algunos trabajos profesionales de cuidados, también feminizados: salarios medios más bajos, abuso del tiempo parcial, imposibilidad de facto de acceder a medidas de conciliación, más exposición a situaciones de acoso sexual, etc. Y sin obviar tampoco las implicaciones para el conjunto de la sociedad y de la democracia, ya que con el inmovilismo de un sistema que hace recaer sobre las espaldas de las mujeres de clase trabajadora las cargas de los trabajos de cuidados familiares se refuerzan las desigualdades de género y de clase, se rearma la cultura patriarcal, se alimenta el antifeminismo de la ultraderecha, y se acentúan los riesgos de violencias machistas y de violencia económica hacia las mujeres. Todo ello supone una impugnación de facto de la democracia.

    Es un asunto de democracia, no solo de las mujeres. Y no es admisible en un Estado social y democrático de derecho en pleno siglo XXI. El Estado social debe garantizar a la ciudadanía servicios de cuidados accesibles, universales, con empleo de calidad, profesionalizados, y con salarios dignos. Queremos una sociedad cuidadora y corresponsable. Porque se trata de sostenibilidad de la vida, de bienestar, de derechos, de servicios públicos.

    Desde CCOO hemos puesto en marcha distintas actuaciones, unas más centradas en reivindicar el cambio de modelo de cuidados, otras en diagnosticar, otras en poner en común propuestas dirigidas a fomentar los permisos retribuidos y las mejoras a implementar mediante la negociación colectiva y los planes de igualdad para implicar más a que las empresas y a los hombres cumplan con su parte de corresponsabilidad.

    Con estas actuaciones, avanzábamos en la hoja de ruta del 12 congreso, que nos encomendaba cambiar la orientación del trabajo de cuidados, constatando que la participación laboral de las mujeres está condicionada por las tareas de cuidados, fruto de la división sexual del trabajo y por el efecto no deseado de la feminización de unas medidas de conciliación ineficaces para el reparto solidario de responsabilidades familiares. Además de otros factores, como un sistema de dependencia mercantilizado, con alto nivel de privatización de los servicios. La política de cuidados debe de formar parte del Estado de Bienestar y el derecho social del cuidado debe de ser universal, igual que se universalizó el derecho a la enseñanza o la sanidad. 

    En este período hemos desplegado, pues, un abanico de actuaciones específicas enfocadas a avanzar de manera sustancial en la transformación del modelo de cuidados y en corresponsabilidad. Además de potenciar la corresponsabilidad social, empresarial y de los hombres, hemos difundido los nuevos derechos incluidos en el RDL 5/2023 que transponía parcialmente la Directiva 2019/1158, reclamando sin descanso en todos los foros a nuestro alcance el carácter plenamente retribuido del permiso parental de 8 semanas, incumplido hasta la fecha, a pesar de la multa que recibe España por parte de la Comisión Europea (9.760 euros al día).

    Este mandato configuramos un Grupo de Trabajo confederal para abordar el cambio en el modelo de cuidados, con participación de las Secretarías confederales (Acción sindical, Políticas Públicas) y de las federaciones directamente implicadas (Sanidad y sectores sociosanitarios, Hábitat, Enseñanza, Servicios a la Ciudadanía, Pensionistas). La labor conjunta ha sido constante y contrastadaa, y ha desembocado en dos documentos:

    - Propuesta de CCOO por un Pacto Integral y Estatal de Cuidados (2023). Un documento de partida que sentaba las líneas estratégicas de la propuesta de CCOO, incidiendo en la necesidad, la oportunidad y la urgencia de revalorizar social, laboral, económica y políticamente los cuidados, de redistribuir los cuidados no remunerados en una sociedad corresponsable, y de articular una red pública de cuidados como un pilar del Estado del Bienestar.

    - 100 medidas para un Pacto integral y estatal de Cuidados (2024), con el aterrizaje desde la realidad de lo que se puede hacer, desde lo concreto, y desde diversos escenarios (legislación, políticas públicas, diálogo social, negociación colectiva, etc.) para ir avanzando en el plano real en el cambio de modelo. 

    Con este trabajo, hemos puesto el tema de la articulación de los cuidados desde una red pública integral en el centro de la agenda política, dándolo a conocer a ministerios e instituciones, organizaciones feministas, sociales, etc. Hemos basado nuestra propuesta en tres aspectos básicos: 

    . Garantizar el derecho a recibir cuidados profesionalizados cuando los necesitemos, especialmente en las situaciones en que dependemos de ellos para sobrevivir o vivir con dignidad (primera infancia, cuidados de larga duración). 

    . Garantizar los derechos laborales y sindicales correspondientes para las personas que cuidan profesionalmente.

    . Garantizar servicios públicos de cuidados de calidad, desde las administraciones públicas, como corresponde a un Estado social. 

    Además, la realización del Proyecto Corresponsables (“Medidas de sensibilización y asesoramiento para la promoción de la corresponsabilidad en la empresa”), financiado a cargo de los PGE y dirigido a impulsar la conciliación corresponsable en las empresas, especialmente en las pymes, y financiado a cargo de los PGE, desarrollado durante 2022 y 2023, ha dado lugar a distintas y complementarias actuaciones, jornadas formativas, con materiales generados, como la Guía rápida de preguntas y respuestas respecto a los nuevos permisos y derechos de corresponsabilidad, la Guía de los derechos, servicios y prestaciones actuales para una conciliación corresponsable, y la publicación monográfica Corresponsables, además de sendos informes anuales de brecha salarial en los que se analiza el peso de los cuidados en la brecha salarial de género, campañas generalistas y otras dirigidas a lograr una mayor implicación de los hombres, etc. Con una Web específica conciliacioncorresponsable.ccoo.es.

    Con nuestras propuestas de Pacto de Cuidados y conciliación corresponsable nos situamos en línea con la Estrategia Europea de Cuidados, con la meta 5.4 de la Agenda 2030, y con las recomendaciones de la OIT para transferir trabajo de cuidados no pagado (que recae en las mujeres) a empleo digno en servicios públicos de cuidado. También desarrollamos nuestras propuestas atendiendo a lo que la OIT denomina “el marco de las cinco R para el trabajo de cuidados decente”: Reconocer, reducir y redistribuir el trabajo de cuidados no remunerado; de ahí la importancia de transferir trabajo no pagado a servicios públicos de calidad y avanzar en corresponsabilidad social, con permisos retribuidos para el cuidado corresponsable; Recompensar: trabajo decente para trabajadores y trabajadoras de estos sectores, con salarios decentes; Representación, diálogo social y negociación colectiva para todas las trabajadoras y trabajadores de los sectores de cuidados.

    Cambiar el actual modelo de cuidados es un proceso a medio plazo que contiene un potencial transformador enorme. De nuevo, la lluvia fina del feminismo sindical empuja en una conquista clave de ciudadanía y para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.

    Carolina Vidal López (@CarolinaVidal_L) es secretaria confederal de Mujeres, Igualdad y Condiciones de Trabajo de CCOO