Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 9 marzo 2026.

CCOO denuncia la caída del 8,1 % en la financiación de la universidad pública en Extremadura desde 2009

    El sindicato presenta en Extremadura el informe «La financiación de la educación universitaria en España», que evidencia el deterioro de la universidad pública debido, principalmente, a la insuficiente financiación y al auge de las universidades privadas en las dos últimas décadas.

    22/09/2025.
    De izquierda a derecha: Tomás Rodríguez, Carmen Vidal y María Berrocal

    De izquierda a derecha: Tomás Rodríguez, Carmen Vidal y María Berrocal

    Comisiones Obreras ha denunciado el grave deterioro que sufre la universidad pública en España, cuya financiación cayó 14 puntos porcentuales en términos reales desde el año 2009 a nivel nacional y 8,1 puntos en el ámbito de la comunidad autónoma de Extremadura. Así se desprende del informe elaborado por el sindicato acerca de la financiación de la educación universitaria en nuestro país y que concluye con que la situación de la universidad pública española es «crítica», debido fundamentalmente a dos factores: por un lado, la insuficiente financiación por parte de las administraciones públicas –especialmente desde las comunidades autónomas- y, por otro, por el extraordinario auge de las universidades privadas en las últimas dos décadas. Según el informe, en el curso 2024/2025 de las 91 universidades en funcionamiento, 50 son públicas y 41 privadas, lo que supone el 45% del total. Este porcentaje se ha incrementado para el curso 2025/2026 con la entrada en funcionamiento de cinco nuevas universidades privadas, elevando su número a 46, el 47% del total de universidades en funcionamiento.

    En el caso de Extremadura, en estos momentos no existe ninguna universidad privada en funcionamiento, pero son cuatro las universidades que han solicitado su reconocimiento, estando dos de los expedientes (Universidad Internacional para el Desarrollo –UNINDE- y Universidad Abierta de Extremadura) muy avanzados y con la previsión de oferta de plazas en el curso 2026/2027.

    La investigación hecha pública por CCOO detalla que la matrícula de estudiantes en grados y másteres en universidades públicas ha disminuido un 18% desde 1999, lo que se traduce en una pérdida de uno de cada cinco estudiantes en los últimos 25 años. En el ámbito extremeño, este porcentaje se reduce a una pérdida de alumnado del 11,25% desde el curso 2015/2016, llegando hasta el 13,95% en los estudios de grado. Debe señalarse que en el caso extremeño este descenso se produce sin la presencia de universidades privadas que detraigan alumnado de la universidad pública, tal y como ha ocurrido en buena parte del resto de comunidades autónomas. En el conjunto nacional las matrículas en universidades privadas han crecido un 368 % desde 1999, especialmente en programas de máster no presenciales. El número de matrículas en másteres privados creció un 69% desde el curso 2015-2016, con un aumento considerable en los programas a distancia.

    El informe ha sido presentado en una rueda de prensa celebrada en la sede de CCOO de Extremadura por su secretaria general, María Berrocal, la secretaria de Participación Institucional y Movimientos Sociales de CCOO, Carmen Vidal, y el secretario general de la Federación de Enseñanza de Extremadura, Tomás Rodríguez.

    El mapa que traza el informe dibuja un escenario en el que la universidad pública pierde peso frente a la privada por la falta de financiación pública, lo que se traduce también en que la pública oferte un número inferior de plazas al de solicitudes de primera opción en todas las ramas de grado. Desde CCOO apuntan que, en el curso anterior, el 23/24, el número de solicitudes de primera opción fue de 475.569, casi el doble del número de plazas públicas presenciales ofertadas, 245.956.

    Según el informe, en 2021, el gasto público en educación superior en España fue del 2,19 %, una cifra por debajo del promedio de la OCDE (2,72 %) e incluso de la Unión Europea, con el 2,44 %. Asimismo, el gasto total por estudiante de las instituciones de educación superior en 2021 fue de 14.432 euros, un 23,6 % inferior a la media de la OCDE (18.900 €) y un 21,8 % por debajo del dato de la UE (18.465 €).

    El gasto de los hogares en educación universitaria es desigual en España. Madrid se encuentra a la cabeza entre las comunidades con hogares que destinan más recursos a la educación superior (en 2023, 449,4 euros anuales por hogar, lo que implica un 1,2% del gasto), mientras que Extremadura se encuentra a la cola (88,9 euros anuales, lo que implica un 0,34% del gasto del hogar). Se trata de diferencias territoriales que plasman múltiples desequilibrios interrelacionados: el porcentaje de población joven en los territorios, los recursos socioeducativos de las familias, que condiciones la trayectoria académica y acceso a la universidad, las rentas familiares que permiten una mayor inversión educativa, la existencia y proliferación de universidades privadas, las diferencias en las tasas universitarias públicas, entre otras. Entre 2006 y 2023, de media, ha pasado de suponer el 0,40% de los gastos de los hogares al 0,68%.

    Desde CCOO reclaman que la financiación pública, en todas sus modalidades, sea destinada a las universidades públicas, y que se regule por ley un mayor nivel de exigencia de los requisitos requeridos para la creación y funcionamiento de las universidades privadas. Para el sindicato, la implementación de estas medidas debería pasar por una moratoria en la creación y reconocimiento de nuevos centros o universidades privadas.

    La infrafinanciación provoca que cada vez más las universidades públicas dependan de las tasas de matrícula como mecanismo de compensación, lo que coloca una mayor carga económica sobre estudiantes y familias que, sumado a la escasez de becas, se traduce en un aumento de la desigualdad. Al respecto, esa desigualdad también se reproduce en las propias tasas, con grandes variaciones en los precios de los créditos universitarios entre comunidades autónomas. Así, las tasas más altas son las de Madrid, Navarra y Cataluña. En torno al 22% de los ingresos de las universidades públicas de Madrid y del 20% de las de Cataluña provienen de las aportaciones del alumnado, frente a la media española que se sitúa en el 16,5 %. Extremadura ese porcentaje se reduce al 14,6%

    El acceso equitativo a la educación superior es una condición necesaria para no ahondar en las desigualdades que se van generando en etapas educativas previas y avanzar en la igualdad de oportunidades. A su juicio, la educación superior universitaria es un servicio público que debe estar garantizado por las universidades públicas con una financiación adecuada, suficiente y previsible en el tiempo que cubra el 100% de sus necesidades básicas para poder dar cumplimiento a sus obligaciones con la sociedad.

    En este sentido, señalan que, para asegurar la accesibilidad, las tasas universitarias deberían seguir reduciéndose para facilitar el acceso y reducir la segmentación de clase existente en los distintos niveles de estudios y las distintas comunidades autónomas. Y, a su vez, reclaman incrementar y ampliar las becas y ayudas económicas para cubrir matrículas, materiales, manutención y transporte, asegurando que los recursos estén al alcance de todo el alumnado que lo requiera.