Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 7 diciembre 2025.

REVISTA TRABAJADORA 87 (SEPTIEMBRE 2025)

Un sindicato de hombres y mujeres / El feminismo, la lucha de clases y los intereses de la clase trabajadora van unidos de manera indivisible, de Loli García García

    Se preguntaba Concepción Arenal, pionera del feminismo, “cuantos siglos necesita la razón para llegar a la justicia, que el corazóncomprende instantáneamente”. Y es que la lucha por la igualdadentre mujeres y hombres viene de lejos y es un movimiento continuo e imparable. 

    22/10/2025.
    Loli García. Foto: Julián Rebollo

    Loli García. Foto: Julián Rebollo

    El derecho a la igualdad efectiva y real de las mujeres es de justicia universal, democrática y social. Las mujeres llevamos mucho tiempo peleando y luchando por una sociedad más justa, más solidaria y totalmente igualitaria. Pero para conseguirlo, necesitamos romper con muchas barreras y obstáculos que impiden que las mujeres puedan desarrollarse personalmente como sujeto individual y colectivo. Y, es ahí donde encontramos las mayores resistencias porque siguen existiendo muchos intereses políticos y fundamentalmente económicos que pretenden mantener el papel secundario de las mujeres en la sociedad,en la educación, en el empleo, en lo público e incluso en el ámbito familiar y privado.

    Es precisamente en este ámbito donde están más invisibilizadas ocupándose casi en exclusiva de los cuidados como algo inherente a su condición de mujer, con un papel subsidiario y no reconocido en absoluto. CCOO hemos estado siempre, a lo largo de nuestra historia y en nuestra actuación reciente, en primera línea en la lucha por los derechos de las mujeres y por la igualdad. Hemos avanzado mucho y conseguido muchos derechos, pero todavía queda un largo camino por recorrer para terminar con la desigualdad, las brechas de género, la precariedad del empleo, que afecta de manera especial a lasmujeres, y las violencias machistas que no cesan y siguen llevándose por delante la vida y la libertad de decenas de mujeres cada año.

    La violencia hacia las mujeres, especialmente el número de asesinadas, es la cara más dramática de una discriminación que resulta intolerable para el conjunto de la ciudadanía. Pero las mujeres sufrimos muchas violencias, entre ellas está la violencia económica y sus consecuencias: las desigualdades económicas, laborales y materiales. Y es en este tema, desde nuestra acción sindical, donde debemos situar la reivindicación por la igualdad como una materia prioritariamente sindical.

    La brecha salarial es la consecuencia económica de una cadena de discriminaciones hacia las mujeres que comienza antes de quelleguen al empleo y continúa en su empresa. Se trata de una injusticia estructural que empobrece sus vidas y les depara un futuro depobreza. Y es un factor de quiebra y descrédito democrático. Para una incorporación igualitaria al mundo del trabajo de mujeres y hombres se hace necesario incidir en el desarrollo de políticas de igualdad de oportunidades que liberen a las mujeres de ocuparse en exclusiva del trabajo reproductivo. Pero, aun siendo ésa una condición necesaria, es imprescindible operar en el mercado detrabajo en una serie de factores estructurales que perpetúan las desigualdades laborales, generando enormes brechas en los sistemas de protección social y en las pensiones de las mujeres.

    En CCOO sabemos que la lucha contra la discriminación salarial es la lucha por un empleo de calidad para mujeres y hombres; por la defensa de los servicios públicos, en su doble vertiente de generadores de cuidado y atención a las personas y de generadores de empleo, y la conquista de derechos económicos, sociales y laborales que eliminen las desigualdades y la pobreza.

    CCOO ponemos toda nuestra fuerza sindical al servicio de la lucha contra la precariedad en el empleo y la discriminación salarial, contra las violencias machistas y por la igualdad real, reivindicaciones por las que trabajamos todos los días, en todos los escenarios en los que estamos, desde lo concreto y real. Porque la igualdad en lo económico, en lo laboral, es la puerta de entrada a la autonomía personal. Las mujeres no solo necesitamos y queremos derechos, sino también la libertad e igualdad necesaria para poder ejercerlos. Lo sabemos desde hace mucho, nos lo han enseñado nuestras compañeras de las Comisiones Obreras, mujeres pioneras del movimiento feminista y ejemplo para generaciones de mujeres sindicalistas y militantes feministas, referencia que nos recuerda y nos refuerza en la idea de la unidad de las mujeres en la lucha por la igualdad. El feminismo, la lucha de clases y los intereses de la clase trabajadora van unidos de manera indivisible.

    Loli García García es secretaría confederal de Formación y Empleo de CCOO