Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 11 julio 2026.

Revista Trabajadora 88 (Noviembre, 2025)

Por Aquí / Memoria colectiva y reivindicación de las mujeres rurales, de Eva Madrigal Henríquez

    CON MOTIVO del Día Internacional de las Mujeres Rurales, CCOO de Industria celebró el pasado 15 de octubre en Tenerife una jornada que fue mucho másque un encuentro sindical. Fue un espacio de verdad compartida, dememoria colectiva y de reivindicación.

    14/01/2026.
    Asistentes a la jornada celebrada el pasado día 15 de octubre en Tenerife (Federación de Industria de CCOO)

    Asistentes a la jornada celebrada el pasado día 15 de octubre en Tenerife (Federación de Industria de CCOO)

    Allí se escucharon las voces de las mujeres que sostienen el campo con su trabajo cotidiano,invisibilizado demasiadas veces,imprescindible siempre.La jornada comenzó con una mesa de memoria sindical que nos recordó de dónde venimos.Se habló del encierro de la Catedral de La Laguna en 1978, aquel acto de valentía en el que mujeres empacadoras y jornaleras se organizaron y se encerraron para poner freno a la explotación laboral.

    También se recordó la lucha de Sardina, un hito del movimiento obrero y antifranquista en Canarias ocurrido el 15 de septiembrede 1968, una rebelión contra el hambre y la injusticia durante la dictadura. Ambas historias tienen algo en común: fueron las mujeres, mujeres rurales quienes se levantaron primero y quienes marcaron el camino. Su lucha sigue siendo referencia sindical canaria.

    Después, presentamos el informe La mujer en el agro 2025, que confirma con datos lo que ya sabemos por experiencia sindical: en el campo, la desigualdad tiene rostro de mujer. Más paro femenino, más precariedad, más falta de derechos. Y una realidad aún más dura, la de las mujeres migrantes, que sufren doble discriminación, por ser mujeres y por ser extranjeras.La última mesa fue la más emocionante porque dio voz a las protagonistas, delegadas de CCOO y una trabajadora ganadera autónoma. Ellas hablaron dejornadas largas y duras, de invisibilidad, de aislamiento, brecha digital, falta de recursos públicos, discriminación de género.

    Pero también hablaron de lucha. De cómo cambia todo cuando entra una organización sindical en una explotación agraria. De cómo se frenan los abusos cuando hay delegadas. De cómo tener voz cambia la vida.

    El mensaje fue claro, la organización transforma realidades. Las mujeres de CCOO no están solo en el campo: son altavoz, son red de apoyo, son motor de cambio. Porque un derecho que no se conoce, es un derecho que no existe. Y sin mujeres no hay futuro para el campo.