Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 7 febrero 2026.

La participación de la clase trabajadora en las empresas impulsará el cambio de modelo productivo que necesita España

  • CCOO destaca que el papel de las personas trabajadoras sigue anclado en un esquema meramente consultivo y que el sistema no avanza para mejorar su participación dentro de las empresas, como obliga la Constitución

03/02/2026.
CCOO destaca que el papel de las personas trabajadoras sigue anclado en un esquema meramente consultivo.

CCOO destaca que el papel de las personas trabajadoras sigue anclado en un esquema meramente consultivo.

Comisiones Obreras defiende la necesidad de avanzar en los derechos de participación de las personas trabajadoras en las empresas, tras conocer las conclusiones del Informe sobre Democracia en el Trabajo, en el que los distintos expertos y expertas plantean directamente ratios para sentar a las personas trabajadoras en los Consejos de Administración de las empresas.  

La clase trabajadora debe ser parte de estos procedimientos para dar cumplimiento legislativo al fundamento constitucional de la democratización en la empresa y también por razones estratégicas. Solo con la implicación de los trabajadores y las trabajadoras se podrá construir un  nuevo marco de relaciones laborales, adaptado a las transformaciones sistémicas que se están produciendo en el mundo del trabajo y la empresa, de la mano de las transiciones ecológica-energética, digital y demográfica.

La propia Constitución obliga activamente a los poderes públicos a promover dos vectores fundamentales de la democracia en la empresa: la participación de las personas trabajadoras en la empresa y el acceso a la propiedad de los medios de producción. 

Pero el sistema español sigue anclado en un esquema meramente consultivo del papel de los trabajadores y las trabajadoras, y no avanza en formas de participación estratégicas o supervisión, como sí lo hacen marcos normativos de diferentes países miembros de la Unión Europea. Por ello, es necesario realizar una relectura normativa y constitucional del derecho de participación, garantizando su articulación institucional y su eficacia jurídica, alineados con el mandato constitucional del artículo 129.2 de la Constitución Española.

Por otra parte, el acceso de las personas trabajadoras a la propiedad de los medios de producción ha permanecido prácticamente inédito en el desarrollo normativo español. Sistemas como el alemán o el escandinavo demuestran la viabilidad jurídica y económica de una participación real en la propiedad y la gobernanza empresarial.  

Más allá del mandato constitucional, el despliegue legislativo de los derechos de participación en la decisión empresarial y en la propiedad de los medios de producción es una iniciativa que debe incorporarse al marco normativo español, y, sobre todo, a la cultura de gestión de las empresas.  

En la era de la digitalización y de la sostenibilidad en un sentido amplio, se hace necesaria la co-gobernanza en las empresas, la comprensión de las estrategias y objetivos y la codecisión en la organización del trabajo. Solo así, las empresas de nuestro país podrán incorporarse a los retos de este siglo XXI.  

Incorporar a las relaciones de trabajo el impacto de la IA, la digitalización o la transformación de una economía lineal a una economía circular, es fundamental para colocar la economía de nuestro país a la vanguardia de Europa. Este objetivo estratégico de país no se puede conseguir sin el concurso de las personas trabajadoras. 

CCOO anima al Gobierno, a los grupos parlamentarios y a los agentes sociales a impulsar una ley para la democracia en la empresa. El marco del Diálogo Social ha de servir como impulso de esta iniciativa legislativa.