Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 16 mayo 2026.

CCOO valora positivamente el decreto que promueve una negociación colectiva más fuerte y democrática en Colombia

  • Ahora, las personas trabajadoras de todo un sector tendrán un estándar mínimo común que protegerá sus derechos y reducirá la desigualdad

19/03/2026.
Casa Nariño. Presidencia del Gobierno de Colombia

Casa Nariño. Presidencia del Gobierno de Colombia

CCOO celebra la adopción del decreto 234 de 2026 del Ministerio del Trabajo de Colombia, publicado el 6 de marzo de 2026. Este decreto subroga el Capítulo 7 del Decreto 1072 del año 2015 y establece reglas claras para la negociación colectiva unificada por niveles (empresa, grupo de empresas, rama o sector), representando un avance significativo en el fortalecimiento de los derechos sindicales y la democracia laboral en el país.

Por fin, Colombia da un paso concreto hacia el cumplimiento real de los Convenios 98 y 154 de la OIT y de los artículos 55 y 56 de la Constitución Política. 

Uno de los aspectos que más valoramos es la fijación de un piso mínimo de derechos en los convenios sectoriales. Los convenios de empresa ya no podrán bajar ese piso; solo podrán adaptarse hacia arriba. Se acaba la fragmentación y la competencia desleal entre empresas que precarizaban condiciones. Ahora, las personas trabajadoras de todo un sector tendrán un estándar mínimo común que protegerá sus derechos y reducirá la desigualdad.

Además, el decreto obliga al intercambio efectivo de información económica, refuerza la obligación de buena fe (instalar mesas, no dilatar, designar representantes con poder real) y crea comisiones paritarias de seguimiento e interpretación. Todo ello contribuirá a desjudicializar los conflictos y a construir paz laboral.

Otro punto clave que celebramos es la cuota solidaria: las personas trabajadoras no sindicalizadas que se beneficien del convenio deberán aportar una cuota equivalente. Esto fortalece la sostenibilidad financiera de las organizaciones sindicales y reconoce el esfuerzo colectivo.

Para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), el decreto incluye cláusulas de adaptabilidad gradual con topes económicos y representación a través de gremios, sin comprometer el piso mínimo de derechos. No se trata de imponer cargas imposibles, sino de avanzar con responsabilidad y gradualidad.

Este decreto es una herramienta poderosa para organizar mejor el movimiento sindical, ampliar la cobertura de la negociación colectiva y avanzar hacia una sociedad más justa y productiva. Reducirá la conflictividad, fomentará la concertación y cumplirá con el mandato constitucional de promover la solución pacífica de los conflictos.