Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 10 abril 2026.

CCOO condena el giro represivo del desarrollo del pacto sobre migración y asilo de la Unión Europea que pone el foco en el control y no en los derechos humanos

  • El sindicato rechaza que se priorice la vigilancia policial y las deportaciones masivas, frente a la integración laboral y el respeto a los derechos humanos

27/03/2026.
La deriva de las políticas migratorias que se están observando en la Unión Europea muestra un abandono de sus valores fundacionales para abrazar una agenda marcada por la extrema derecha

La deriva de las políticas migratorias que se están observando en la Unión Europea muestra un abandono de sus valores fundacionales para abrazar una agenda marcada por la extrema derecha

Comisiones Obreras condena el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, así como el desarrollo del Reglamento de Retorno de la Unión Europea, al considerar que construye un marco europeo en el que se prioriza la vigilancia policial y las deportaciones masivas, frente a la integración laboral de las personas migrantes y el respeto a los derechos humanos.

Para el sindicato, la deriva de las políticas migratorias que se están observando en la Unión Europea muestra un abandono de sus valores fundacionales para abrazar una agenda marcada por la extrema derecha, como en el caso del Pacto y el Reglamento, en el que se normalizan prácticas propias de un estado policial, como las redadas o el perfilamiento racial. Resulta muy preocupante que el Partido Popular Europeo se alinee con las posiciones radicales de la extrema derecha europea en la votación de estas medidas. 

El Pacto es insuficiente para desarrollar un marco común europeo eficaz y humano, ya que la mayoría de las propuestas se centran en el control de fronteras exteriores y en medidas de retorno, dejando de lado las vías regulares para la inmigración, el asilo seguro y también –de forma alarmante- la inclusión e integración de trabajadoras y trabajadores.

Para CCOO es inaceptable que se destinen recursos ingentes a sistemas de vigilancia, que pueden llegar a vulnerar derechos fundamentales de las personas, mientras se olvidan los medios destinados a mejorar la convivencia y la integración de las personas migrantes. 

Entre las prácticas que se recogen en el Reglamento de Retorno, avalado con 386 votos a favor en el Parlamento Europeo, se encuentran redadas y perfilamiento racial, en espacios públicos y privados, intensificando así el control sobre las personas migrantes. El texto permite también la detención de menores, lo que rompe con el principio de protección que los defiende.

Además, se abre la puerta al modelo de ‘centros de detención en el extranjero’, lo que permite externalizar la gestión de las personas migrantes a países en los que los derechos humanos no siempre están garantizados.

Por otra parte, no se ofrecen soluciones al abuso y explotación que las personas migrantes sufren en muchas ocasiones en su trabajo, lo que incrementa su vulnerabilidad. En esta línea, CCOO muestra su tajante rechazo a cualquier intento de obligar al personal de servicios públicos a delatar a las personas en situación administrativa irregular.

Ante esta situación, Comisiones Obreras exige que el cribado previo a la entrada no reduzca las salvaguardias legales ni el principio de no devolución de las personas migrantes, y que se habiliten mecanismos públicos de salvamento marítimo, a la vez que se detengan las persecuciones a los agentes humanitarios. Finalmente, el sindicato reivindica un sistema de reparto de responsabilidades real entre los Estados, no la “solidaridad selectiva”, que permite pagar para no acoger.

CCOO seguirá trabajando en el marco del Comité Económico y Social Europeo (CESE) y junto a la CES y organizaciones internacionales para evitar prácticas que ponen en riesgo incontables vidas y desdibujan el rostro humano de Europa.