Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 16 mayo 2026.

El Salvador bajo Bukele: cuatro años de estado de excepción y violación sistemática de los derechos humanos, también de los sindicales

    30/03/2026.
    Manifestación de trabajadores en El Salvador. Foto EDH / Jonatan Funes. Publicada por la Liga Internacional de Trabajadores.

    Manifestación de trabajadores en El Salvador. Foto EDH / Jonatan Funes. Publicada por la Liga Internacional de Trabajadores.

    CCOO expresamos nuestra más firme condena ante la escalada autoritaria en El Salvador, donde el régimen de excepción decretado en marzo de 2022 por el presidente Nayib Bukele se ha convertido en una herramienta permanente de represión.

    Este 27 de marzo de 2026, la Asamblea Legislativa —controlada por el partido de Bukele— aprobó la prisión perpetua para menores de 18 años acusados de homicidio, violación o pertenencia a pandillas (“terroristas”), eliminando los procedimientos penales juveniles especiales y limitando las revisiones a un control futuro de “rehabilitación”. Esta medida, presentada como “tranquilidad para las familias salvadoreñas”, forma parte de un endurecimiento legal que ignora los estándares internacionales de protección a la infancia y profundiza un modelo de seguridad basado en la suspensión masiva de derechos fundamentales.

    El estado de excepción, prorrogado ya más de 45 veces, ha suspendido garantías constitucionales básicas: detención sin orden judicial, incomunicación, ausencia de defensa técnica y juicios colectivos. Según datos documentados por organizaciones como Human Rights Watch, Amnistía Internacional y el Grupo Internacional de Expertos (GIPES), se han producido más de 90.000 detenciones, muchas de ellas arbitrarias. Más de un tercio de las personas encarceladas no tenían vínculo con pandillas ni antecedentes penales. Se registran al menos 400-470 muertes bajo custodia estatal (incluidas torturas, negligencia médica y causas desconocidas), cientos de desapariciones forzadas y un patrón sistemático de tratos crueles, inhumanos y degradantes. Expertos internacionales han señalado ante la CIDH y la ONU indicios razonables de crímenes de lesa humanidad: encarcelamiento arbitrario, tortura, asesinato, desaparición forzada y persecución política.

    Esta violación sistemática no se limita a la población general. También alcanza directamente a los derechos laborales y sindicales. Informes recientes de Human Rights Watch documentan la persecución contra líderes sindicales, activistas laborales, defensores de derechos humanos y periodistas. Sindicalistas han sido detenidos arbitrariamente, estigmatizados y silenciados bajo la acusación genérica de “colaboración” o simplemente por ejercer su derecho a la organización y la protesta. El clima de miedo ha llevado al exilio a numerosas voces críticas y ha debilitado la capacidad de los trabajadores salvadoreños para defender sus condiciones laborales en un contexto de precariedad creciente.

    La reciente aprobación de la prisión perpetua para menores es el último eslabón de esta cadena. Contraviene la Convención sobre los Derechos del Niño y los principios de reinserción y proporcionalidad que deben regir el sistema penal juvenil.

    En lugar de apostar por políticas de prevención, educación y rehabilitación, el Gobierno opta por un castigo irreversible que criminaliza la pobreza y la juventud vulnerable.

    CCOO reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo salvadoreño y, muy especialmente, con las trabajadoras y trabajadores de El Salvador que sufren esta doble opresión: la del crimen organizado que el Gobierno dice combatir y la del propio Estado que viola sus derechos más elementales. No aceptamos que la lucha contra la violencia justifique la destrucción del Estado de derecho, la concentración de poder en el Ejecutivo y la criminalización de la disidencia sindical y social.

    Exigimos:

    - La inmediata derogación del régimen de excepción y el restablecimiento pleno de las garantías constitucionales y convencionales.

    - Una investigación internacional independiente sobre las violaciones de derechos humanos y posibles crímenes de lesa humanidad.La liberación de las personas detenidas arbitrariamente, incluidas sindicalistas y defensores de derechos laborales.

    - El cese de la persecución a la sociedad civil y el respeto a la libertad sindical.

    CCOO instamos al Gobierno español, a la Unión Europea y a los organismos internacionales a no permanecer indiferentes ante este retroceso democrático.

    La seguridad de los pueblos no se construye sobre la violación sistemática de los derechos humanos, sino sobre la justicia social, el empleo digno y el fortalecimiento de las libertades sindicales y democráticas.