Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 16 mayo 2026.

La ca铆da del Gobierno rumano evidencia el riesgo de una Europa sin agenda social y con la extrema derecha condicionando la gobernabilidad

  • CCOO se solidariza con el movimiento sindical rumano y con las fuerzas democr谩ticas que defienden una salida social, europe铆sta y antifascista a la crisis

La caída del Gobierno europeísta de Rumanía tras la moción de censura impulsada por el Partido Socialdemócrata y apoyada por la extrema derecha ultranacionalista de AUR abre una nueva etapa de incertidumbre política en Rumanía. La moción, aprobada con una amplia mayoría parlamentaria, supone un duro golpe para el Ejecutivo encabezado por Ilie Bolojan y deja al país en una situación de interinidad institucional en un contexto marcado por la presión fiscal, la inflación, el impacto social de los ajustes presupuestarios y la creciente influencia de las fuerzas reaccionarias en Europa oriental.

06/05/2026.
Parlamento de Bucarest (Foto de George @vonathsug en Unsplash)

Parlamento de Bucarest (Foto de George @vonathsug en Unsplash)

Rumanía es un país clave para la estabilidad del flanco oriental europeo, por su proximidad a Ucrania, Moldavia y el mar Negro, pero también representa una de las expresiones más claras de una tensión que atraviesa hoy a toda la Unión Europea. La identificación de las políticas europeas con recortes, disciplina fiscal, deterioro de los servicios públicos y pérdida de poder adquisitivo facilita a la extrema derecha presentarse falsamente como alternativa social, aunque sus propuestas sean incompatibles con los derechos laborales, la igualdad, la democracia sindical y la cohesión europea.

La moción de censura refleja un doble fracaso. Por un lado, el fracaso de un Gobierno incapaz de construir una salida socialmente justa a los desequilibrios económicos del país, golpeando con sus ajustes a amplios sectores de la población trabajadora. Por otro, el de una parte de la socialdemocracia rumana, que ha decidido tumbar al Ejecutivo con el apoyo de una fuerza ultranacionalista, euroescéptica y reaccionaria, contribuyendo así a normalizar a la extrema derecha como actor decisivo de la gobernabilidad. No son admisibles alianzas que blanqueen a quienes cuestionan los valores democráticos, los derechos de las minorías, el papel del sindicalismo y el propio proyecto europeo de solidaridad.

En este sentido, CCOO defiende que cualquier salida a la crisis política rumana debe excluir a la extrema derecha de los acuerdos de gobierno y debe incorporar a los sindicatos y a las organizaciones sociales en la definición de las reformas económicas. Y se solidariza con el movimiento sindical rumano y con las fuerzas democráticas que defienden una salida social, europeísta y antifascista a la crisis. La respuesta no puede ser más austeridad ni más cesiones a la extrema derecha. Debe ser más democracia, más derechos laborales, más justicia fiscal y más Europa social.