Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 17 mayo 2026.

Revista Trabajadora 89 (Marzo, 2026) - Trabajadoras migrantes. Resistiendo ante las discriminaciones m煤ltiples.

Informe / Mujeres migrantes y sindicato: tejiendo justicia social desde la interseccionalidad

    Defender la justicia social no es una opción política coyuntural; es parte del ADN de las Comisiones Obreras. 

    06/05/2026.
    Campa帽a de CCOO dirigida a las personas migrantes.

    Campa帽a de CCOO dirigida a las personas migrantes.

    En primer lugar, desde la Secretaría Confederal de CCOO de Migraciones y Atención a las Personas, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la Revista Trabajadora por brindarnos este espacio fundamental. Es una oportunidad valiosa para trasladar nuestra visión estratégica sobre la realidad de las mujeres migrantes en tanto que trabajadoras y el papel crucial que nuestra organización sindical desempeña en la defensa de sus derechos.

    Defender la justicia social no es una opción política coyuntural; es parte del ADN de las Comisiones Obreras. No se entendería el pasado, el presente ni el futuro de este sindicato si nuestras decisiones y acciones no estuviesen encaminadas a alcanzar ese escenario donde la igualdad impregne todos y cada uno de los rincones del mundo. Como bien señaló la escritora y activista Audre Lorde: “No seré una mujer libre mientras siga habiendo una mujer sometida”.

    Esta máxima guía nuestro quehacer diario. No podemos hablar de una justicia social en mayúsculas mientras exista una sola persona cuya libertad esté coartada por su origen, su género o su situación administrativa.

    La Batalla de los Relatos: Desmontando el Discurso del Odio

    Vivimos tiempos convulsos. En los últimos años, y de manera más acusada desde la crisis de la COVID-19, hemos sido testigos de una deriva donde los relatos parecen tener más peso que las acciones materiales. Es precisamente en esta batalla de narrativas donde la migración y el feminismo están siendo utilizados como dianas por el fascismo y la extrema derecha para generar una sensación de inseguridad artificial entre la ciudadanía.

    Los discursos reaccionarios intentan inocular miedo mediante falacias: afirman que“la migración nos quita el trabajo” o que “los hombres son los enemigos de las mujeres”, simplificando realidades complejas para fracturar la unidad de la clase trabajadora. Frente a estos ataques, la realidad de los hechos se impone. Las declaraciones de la derecha y la ultraderecha contra la regularización extraordinaria de personas migrantes anunciada el pasado mes de enero, dejan patente que su prioridad no es la seguridad nacional, sino garantizar una “esclavitud del siglo XXI”. Buscan mantener a trabajadores y trabajadoras en la sombra para que puedan ser explotados sin consecuencias legales.

    En el plano internacional, hemos visto ejemplos extremos de esta deshumanización, como los episodios de violencia en las fronteras bajo la administración de figuras como Donald Trump, donde la policía migratoria está ejerciendo una represión letal.

    Ante este peligroso escenario, CCOO debe dar una respuesta organizada y contundente. Nuestra labor es doble: combatir los relatos de odio con pedagogía y datos, y garantizar condiciones de vida y laboralesdignas para toda la población, sin distinción de origen.

    El Compromiso Congresual: Una Estructura para el Empoderamiento

    En consecuencia con esta visión, el último Congreso Confederal de CCOO reforzó el compromiso de la organización mediante la creación de una secretaría específica de migraciones. Esta nueva estructura, que trabaja en constante coordinación con el resto de organizaciones confederadas, se ha marcado dos objetivos nítidos:

    1. Fortalecer nuestro papel como referente sindical: ser la voz y el refugio de las personas migrantes frente a los abusos patronales.

    2. Fomentar el empoderamiento: no buscamos una tutela paternalista. Nuestro objetivo es que las mujeres y hombres migrantes se reconozcan como clase trabajadora de pleno derecho. Queremos ofrecer herramientas de autoorganización donde la formación sindical sea la bandera que les permita reclamar lo que les pertenece.

    Es imperativo que el sindicato actúe como un catalizador de la conciencia de clase, permitiendo que el propio colectivo migrante lidere sus reivindicaciones. Para ello, la participación activa en las secciones sindicales y en los comités de empresa es la vía hacia una integración real y política.

    Las Gafas Moradas: un análisis interseccional

    El feminismo nos ha enseñado que no podemos analizar la realidad de forma unidimensional. Las gafas moradas son necesarias en todas las acciones del sindicato, y en materia de migraciones, son obligatorias. Cuando hablamos de discriminaciones múltiples, estamos hablando, entre otras, de las mujeres migrantes. La interseccionalidad no es solo un concepto académico; es una herramienta de análisis sindical básica para comprender cómo se entrelazan el racismo, el sexismo y la explotación de clase.

    El mercado laboral segrega a las personas migrantes hacia ámbitos específicos: construcción, servicios, agricultura y cuidados. Sin embargo, las mujeres migrantes se concentran mayoritariamente en los dos últimos: el campo y el trabajo del hogar. Ambos comparten una realidad: la organización sindical es sumamente compleja.

    Esta dificultad organizativa las sitúa en una posición de vulnerabilidad extrema, donde la desprotección legal y la falta de vigilancia las exponen a múltiples violencias machistas y abusos de poder.

    Casos de Resistencia y Acción Sindical

    La estructura de CCOO debe mantenerel radar activado para detectar y erradicar cualquier forma de explotación. Tenemos memoria y tenemos victorias que demuestran que la lucha sirve. En el campo de Cartagena, nuestra acción fue determinante. Un juzgado de Murcia condenó a un patrón que mantenía sometidas a seis mujeres bajo condiciones infrahumanas de esclavitud laboral y sexual. Este individuo, un maltratador en toda regla, fue sentenciado a más de cuarenta y cinco años de prisión por delitos contra los derechos de las personas trabajadoras y abusos sexuales continuados. Fue una victoria de la dignidad sobre la impunidad patronal y machista.

    Otro frente de batalla histórico es el sector de la fresa en Huelva, principalmente por trabajadoras migrantes marroquíes. Estas mujeres, proceden a menudo de zonas rurales y con hijos e hijas a su cargo. El miedo a perder los ingresos que sustentan a sus familias o a enfrentar el estigma social en sus comunidades de origen las mantiene en silencio. Una vez que dan el paso valiente de denunciar, el Estado y las instituciones deben responder con medidas de protección real, como permisos de residencia y trabajo.

    Más recientemente, el caso de las extrabajadoras de la casa de Julio Iglesias ha vuelto a poner el foco en la vulnerabilidad del trabajo doméstico. A pesar de que la Fiscalía ha archivado las diligencias por falta de competencia de la Audiencia Nacional, el sindicato no va a pasar página. Estas mujeres sacaron fuerzas para denunciar vejaciones y violaciones sufridas en un entorno privado, y su voz, la voz de las mujeres trabajadoras del hogar, no puede quedar en el olvido.

    El Desafío del Trabajo del Hogar y los Cuidados

    El trabajo del hogar se realiza en domicilios particulares, que legalmente son considerados espacios “inviolables”. Esta privacidad,que en otros contextos es un derecho, se convierte aquí en un muro que impide la entrada de la  Inspección de Trabajo. Esta falta de control deja a miles de trabajadoras expuestas a la explotación y a las violencias machistas sin mecanismos eficaces de defensa inmediata.

    Es urgente que el sistema evolucione. Necesitamos recursos y herramientas legislativas que permitan intervenir en estas relaciones laborales para que el domicilio no sea un espacio de impunidad. La ratificación del Convenio 189 de la OIT fue un paso gigante, pero su implementación efectiva sigue siendo una tarea pendiente.

    Tejiendo Redes de Sororidad y Clase

    Nuestra tarea es clara: visibilizar, denunciar y actuar. La lucha contra la precariedad de las mujeres migrantes debe realizarse desde lo local, tejiendo redes sólidas con las asociaciones de mujeres migrantes y colectivos de base. No podemos olvidar tampoco la dimensión internacional de nuestra acción sindical; ni el capital ni el patriarcado tienen fronteras, y nuestra solidaridad tampoco debe tenerlas. Como sindicato de clase y feminista, reafirmamos que la lucha de las mujeres migrantes es la lucha de toda la organización. Solo a través de la unidad y el reconocimiento de nuestras diversas realidades podremos construir un futuro donde la libertad y la igualdad sean, por fin, una realidad para todas las personas.

    Sofía del Castillo García Parrado es secretaria confederal de Migraciones y Atención a las Personas 

    Garbiñe Espejo Jairo es adjunta a la secretaría confederal de Migraciones yAtención a las Personas

    Si necesitas información o asesoramiento sobre el proceso de regularización acce a: regularizacion.ccoo.es