Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 13 julio 2026.

La acción climática debe transformar los sistemas económicos y reconstruir nuestra relación con el clima

  • En el Día mundial del Medioambiente, CCOO pide que individuos, empresas y comunidades amplíen su compresión y adopten medidas responsables orientadas a su protección

04/06/2026.
Medio ambiente

Medio ambiente

El Día Mundial del Medioambiente, este año 2026, viene dedicado a destacar que la acción climática va más allá de la reducción de emisiones de carbono: implica transformar los sistemas que sostienen nuestras economías y reconstruir nuestra relación con el clima.

Este lema implica una atención especial a todo el entorno que rodea la actividad económica, incidiendo en que tanto individuos como empresas y comunidades amplíen su comprensión y adopten medidas responsables orientadas a la protección del medioambiente.

¿De qué manera podemos contribuir desde el sindicato en este cometido?

Sobre todo, participando en la acción sindical en cada una de nuestras empresas, mediante la representación legal de las personas trabajadoras (RLPT).

Lo que implica que, en el ámbito empresarial, se garantice un mayor reconocimiento a las aportaciones que desde la clase trabajadora se pueden hacer en este campo.

Así lo facultan las leyes (en España, el Estatuto de los Trabajadores, en su art. 64.2.b: “…sus actividades, incluidas las actuaciones medioambientales que tengan repercusión directa en el empleo”; y en el art. 67.7.c: “…de cuantas medidas procuren el mantenimiento y el incremento de la productividad, la sostenibilidad ambiental de la empresa…”).

Para conseguir dicho reconocimiento, es preciso consolidar este espacio de participación de manera definitiva y estable, con la designación del delegado o comité de medioambiente en la empresa, dotándole de competencias que faciliten la información, formación, asesoramiento y participación.

De manera que, desde la acción sindical en la empresa, se pueda intervenir en la planificación de materias que afectan al medioambiente, como son la gestión de la energía, del agua, del uso eficiente de los recursos, la gestión de residuos, las compras verdes y, por lo tanto, la circularidad, así como participar en los planes de movilidad de las empresas.

Concretamente, sobre esta última materia, este año 2026 se ha dado un importante impulso al desarrollo de planes de movilidad en la empresa, mediante la aprobación de la Ley 9/2026 y el acotamiento de plazos de ejecución de los mismos, con las medidas de respuesta a la crisis de Oriente Medio (RDL 7/2026), donde la participación de las personas trabajadoras cobra gran protagonismo en empresas y administraciones con más de 200 personas trabajadoras (o 100 por turno).

Por otro lado, mientras las anteriores materias de participación sindical actúan directamente sobre la mitigación, otra vertiente importante de participación sindical se centra en la adaptación. Como es la necesidad de modificar las condiciones de trabajo para evitar la exposición a los nuevos riesgos laborales que provoca el cambio climático, los fenómenos meteorológicos adversos, los periodos de altas temperaturas, las DANAS, etc., que repercuten en la calidad de vida de las personas en general y, en particular, cuando estas están trabajando.

En este sentido, también se ha legislado en nuestro país sobre la obligación de todas las empresas de negociar (art. 85 del Estatuto de los Trabajadores) los “protocolos frente a catástrofes y fenómenos meteorológicos adversos”, que deben formar parte de los planes de acción climática en la empresa.

Por último, no hay que olvidar que otra manera de contribuir desde el sindicato a la protección del medioambiente es mediante la participación institucional en la política y gobernanza de la estrategia medioambiental.

Tanto dentro del país, intentando influir y exigiendo el cumplimiento de los compromisos —Ley de Cambio Climático, Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), Plan de Transición Justa— y su traslación a los niveles de las comunidades autónomas.

Así como en ámbitos supranacionales, vigilando que Europa siga cumpliendo las directrices marcadas en el Acuerdo de París, apostando por una economía sostenible con el medioambiente, que cada vez más demuestra ser competitiva.

Y también a nivel internacional, presionando e influyendo en eventos como las cumbres anuales de Naciones Unidas sobre cambio climático (COP), en confluencia con la organización internacional de sindicatos. Donde se pone continuamente en evidencia el modelo de transición justa como única forma de avanzar equilibradamente hacia una economía que incluya a la sociedad y a la naturaleza como pilares fundamentales.