CCOO repasa la FP Dual y presenta informes sobre la contratación formativa a lo largo del tiempo

    El sindicato CCOO organizó el pasado viernes, 24 de noviembre, una Jornada para analizar el estado en nuestro país de la FP Dual y los aspectos a mejorar en su regulación. Además la Jornada sirvió para presentar sendos informes sobre contratación formativa en España y en Castilla y León durante los últimos diez años.

    30/11/2017.
    Jornada "La formación profesional dual. Mitos y realidades"

    Jornada "La formación profesional dual. Mitos y realidades"

    La jornada, inaugurada por el Consejero de Empleo de la Junta de Castilla y León, contó con la ponencia inaugural de la Secretaria Confederal de Empleo y Cualificaciones de CCOO, Lola Santillana, que expuso la posición y las prioridades sindicales en esta materia de presente y de futuro.

    Para valorar las dos vías de desarrollo de la Formación Profesional Dual en nuestra Comunidad, se contó con responsables de las Consejerías de Empleo, y de Educación, en las personas de la Gerente de Servicio Público de Empleo, Rocío Lucas, y del Director General de Formación Profesional, Agustín Sigënza, así como representantes de centros educativos, de la Inspección de Trabajo, y de CCOO en las empresas.

    La FP Dual tiene, en opinión de Comisiones Obreras, un problema fundamental al regularse con una misma norma dos modalidades netamente diferenciadas, la educativa y la laboral. Se incluyen en ella por un lado los contratos formativos y como modalidad dentro de las políticas activas de empleo, el programa Mixto de Empleo y Formación, heredero directo de las Escuelas Taller, Casas de Oficio y Talleres de empleo, dirigido a la atención de personas con dificultades de acceso al mercado laboral. Los contratos formativos en general han servido como fórmula para proveer de trabajadores muy baratos a las empresas sin que se haya incidido en la calidad de la formación inherente a ellos, ni se haya intentado elevar el estándar de la titulación ofrecida ni del proceso formativo. Por otro lado está la FP del sistema educativo que, a iniciativa de los centros de formación profesional, puede desarrollarse en la modalidad dual, combinando el aprendizaje entre el centro educativo y la empresa. Esta formación sí está inserta en un sistema formativo reglado, pero su alcance es por ahora limitado, y sus requisitos poco exigentes, en consonancia con la norma estatal. Para dar mayor rigor y garantías a la Formación Dual Educativa el sindicato CCOO ha peleado dentro del Diálogo Social una regulación más precisa y garantista para esa modalidad de formación profesional.

    Nueva normativa regional de la Formación Profesional Dual Educativa

    Así, en el año 2017 ha entrado en vigor la nueva norma reguladora de la Formación Profesional Dual Educativa en Castilla y León. Una de las consecuencias más importantes de esta regulación es que todos los participantes en programas de FP Dual Educativa deben tener al menos una beca mensual del 50% del Salario Mínimo Interprofesional, y consecuentemente estar dados de alta en la Seguridad Social. Esta cuantía que podría ser suficiente para el nivel formativo básico resulta muy pequeña para la FP de nivel medio o superior, aunque comporta la ventaja de que obliga a las empresas a cotizar a la Seguridad Social por sus alumnos lo que permite considerar estas prácticas como parte de la vida laboral de nuestros jóvenes. La normativa que ha logrado CCOO para Castilla y León, inserta en el Plan de FP 2016-2020 tiene otras ventajas como su concreción, establecer criterios para la selección de las empresas, marcar los requisitos que deben cumplir los tutores y tutoras y establecer el procedimiento para el acceso del alumnado a estos proyectos.

    Las tres etapas de la contratación formativa en los últimos diez años

    Según los informes presentados, entre 2007 y 2012, en una tendencia que ya venía de antes, la contratación formativa fue relativamente estable, con tendencia a decrecer, alcanzando en torno a 70.000 contratos anuales en el conjunto nacional. En Castilla y León se registran algo más 4000 contratos en 2007 y 2.343 en 2012. Los destinatarios y destinatarias de estos contratos eran, sobre todo, jóvenes sin titulación, mayoritariamente del Sector Servicios, aunque también tiene relevancia el Sector de la Construcción, que luego irá disminuyendo progresivamente su peso. En Castilla y León la composición es similar a la media nacional.

    A partir de la publicación del Decreto 1529/2012 se producen cambios en la regulación de los contratos formativos, principalmente referidos a los siguientes aspectos: Se flexibilizan los requisitos de la formación. Se flexibilizan los requisitos de la persona contratada, incrementándose la edad hasta los 25 años (y coyunturalmente hasta los 30 hasta que los índices de paro desciendan hasta el 15%), abriéndose la posibilidad de hacer contratos a personas con titulación previa, y permitiéndose el encadenamiento de contratos en la misma empresa del/la mismo/a trabajador/a. El contrato se bonifica al 100% y en 2015 se establecen además bonificaciones adicionales de la formación. Estos cambios van a provocar un crecimiento exponencial de los contratos formativos, promovidos muchas veces por entidades de formación que intermedian entre las empresas y las personas jóvenes contratadas. El Sector Servicios es el principal destinatario de estos contratos y se producen cambios significativos, como el aumento de la media de edad así como la formación previa de las personas contratadas.

    El boom de esta etapa fue objeto de denuncia por CCOO al considerarse que el uso que se estaba haciendo de muchos de estos contratos era manifiestamente contrario a los objetivos de cualificación inherentes a esta modalidad contractual.

    Como consecuencia de lo anterior, a partir de 2016 no se prorroga la flexibilidad de la formación, prohibiéndose además, a efectos de bonificaciones, la formación a distancia pura, lo que tiene como consecuencia una fuerte caída de esta modalidad de contratación, pareja a la subida que se había producido a partir de 2013. Dicha caída alcanza el 300% de media en el conjunto del Estado y supera el 80% en Castilla y León.

    Los resultados de estos estudios permiten concluir que el contrato para la formación no se está usando con el fin cualificante con que está previsto, sino más bien como una forma barata de contratación y escasamente útil para los fines de incorporación estable al empleo de los jóvenes.

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