El primer semestre del año registra 354 muertes en el trabajo

    La siniestralidad mortal en el trabajo sigue aumentando en España durante el primer semestre del año con un incremento del 21,2%, pese a la pandemia, del confinamiento y del parón en la actividad productiva.

    10/08/2020.
    accidentes laborales

    accidentes laborales

    Los datos del avance de estadísticas de accidentes de trabajo correspondientes al periodo enero-junio de 2020 vuelven a mostrar un panorama preocupante. Si bien el conjunto de accidentes con baja continúa manteniendo un descenso de -29,2%, como cabría esperar en un contexto de paralización de la actividad económica debido a la pandemia, no sucede lo mismo en el caso de la siniestralidad mortal. Entre enero y junio de 2020 han fallecido 354 personas en el trabajo, 62 más que en el mismo periodo de 2019, lo que supone un incremento del 21,2%.

    El crecimiento de accidentes mortales se centra fundamentalmente en jornada de trabajo, con un incremento del 27,4% frente a un descenso de -1,6% in itinere, y en asalariados, con un aumento del 27% frente a una bajada de -24,2% en autónomos. Por sectores de actividad el principal repunte de la siniestralidad mortal se sufre en el sector agrario, que se dispara hasta un 109,5% de subida, seguido por la industria (68,3%) y los servicios (25%). El único sector que experimenta una reducción de accidentes mortales es la construcción, con un descenso del 25%, probablemente debido al parón en su actividad.

    Al analizar los accidentes mortales en función de su fecha de notificación podemos observar que la siniestralidad mortal ya experimentaba un fuerte crecimiento desde los primeros meses del año, tendencia que se mantuvo incluso durante la segunda quincena de marzo, ya en pleno confinamiento. En abril y mayo, coincidiendo con el fin del confinamiento y el proceso de desescalada se experimentó un descenso de muertes en el trabajo (-2,7% y -12,8%, respectivamente), pero durante el mes de junio con la llegada de la nueva normalidad y la recuperación de una gran parte de la actividad económica, los accidentes mortales se vuelven a disparar con un incremento del 30% para este último mes.

    También se debe resaltar que tan solo se han registrado 235 partes de accidente de trabajo por COVID-19 en personal de los sectores sanitario y sociosanitario, de los 13 son por accidente mortal. Los contagios por COVID-19 en estos sectores sólo son considerados accidentes de trabajo con posterioridad al 26 de mayo, por lo que un gran número de trabajadores no van a ver reconocida la contingencia profesional. El último informe disponible del Instituto de Salud Carlos III sobre incidencia del COVID-19 en personal sanitario, con datos hasta 10 de mayo, registraba 40.957 contagios y 52 defunciones.

    “Lo venimos denunciando en los últimos meses, pero hay que seguir insistiendo que el agravamiento de la siniestralidad laboral mortal en España refleja el deterioro del sistema preventivo en nuestro país” ha indicado Pedro J. Linares, secretario de salud laboral de CCOO. “En un contexto de pandemia y de frenazo de la actividad económica el conjunto de la siniestralidad debería disminuir en similar medida, pero las muertes en el trabajo continúan aumentando. El nivel de precariedad extendido cada vez en más amplias capas de la población trabajadora empuja a renunciar a derechos y a asumir peores condiciones de seguridad para mantener el empleo. Y eso termina por tener consecuencias trágicas. Es significativo el espectacular aumento de las muertes en el sector agrario, al mismo tiempo que estamos viendo en los medios de comunicación las deficientes condiciones de vida y trabajo que sufren una parte importante de sus trabajadores.”

    “Y la escasa notificación como accidente de trabajo a todos los efectos por COVID-19 para personal de los sectores sanitario y sociosanitario, pone de manifiesto que la vía elegida para reconocer la contingencia profesional en estos casos no ha sido la más adecuada. Desde CCOO venimos insistiendo que los contagios por COVID-19 en estos sectores deberían registrarse como enfermedad profesional, algo que a nuestro juicio ya recoge la legislación española: los coronavirus son agentes incluidos en el RD de Agentes Biológicos y el RD de Enfermedades Profesionales reconoce las patologías causadas por este tipo de agentes. Además, la notificación como enfermedad profesional daría cobertura a las recaídas sin limitación de tiempo, algo circunscrito a 5 años en los accidentes de trabajo. Y el Ministerio de Inclusión social, Seguridad Social y Migraciones podría dar instrucciones a las Mutuas para que en los casos por COVID-19 en estos sectores se cursara el parte de enfermedad profesional de manera automática, tal y como se ha hecho en otros casos. Con ello se evitaría a estas trabajadoras y trabajadores a un periplo de reclamaciones al INSS, cuando no en tribunales, para ver reconocido su derecho” ha añadido Linares.

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