La transversalidad de género, factor esencial en la lucha contra la discriminación por VIH/SIDA

    En el Día Mundial del SIDA, Elena Blasco Martín, secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, manifiesta: “En la lucha contra la discriminación por VIH/SIDA hay que tener en cuenta las desigualdades estructurales de género, pues las mujeres tienen menor acceso a recursos básicos de información, prevención o sociosanitarios, lo que aumenta su exposición a la infección. Y dentro del ámbito laboral, la discriminación generalizada de las mujeres se agudiza por su estado serológico. Por ello, CCOO reclama que se incorpore la perspectiva de género en todos los estudios, políticas y medidas dirigidas a combatir la discriminación por VIH/SIDA”.

    21/11/2017.
    CCOO contra las discriminaciones laborales hacia las personas con VIH

    CCOO contra las discriminaciones laborales hacia las personas con VIH

    CCOO participa en la campaña #YoTrabajoPositivo. Sin discriminación por VIH. Una iniciativa, promovida por la plataforma Trabajando en Positivo, que tiene por objeto luchar contra la discriminación que sufren muchas personas con VIH (especialmente en el ámbito laboral y en el acceso al empleo) y concienciar a la sociedad de que el lugar del trabajo no es una vía de transmisión del VIH (Ver Gaceta sindical).

    La secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, Elena Blasco Martín, llama a tener en cuenta y visibilizar las dificultades añadidas de género, sociales y laborales que se encuentran las mujeres con VIH, que retrasan la detección de la enfermedad y, por tanto, la prevención y los tratamientos.

    El reciente estudio El VIH en el mundo laboral. Encuesta sobre la situación laboral de las personas con VIH (2017) presentado por Begoña Rodríguez Ortíz de Salazar, del Plan Nacional sobre el SIDA, aporta muchos elementos para el análisis en nuestro entorno laboral desde la perspectiva de género. Así, aunque la mayoría de las personas trabajadoras con VIH encuestadas son hombres (el 82%), este mismo hecho implica una barrera para las mujeres. Otros datos destacables son: la diferencia por nivel de estudios, ya que la mayoría de los hombres encuestados con VIH tienen titulación universitaria (46,4%), mientras que la mayoría de las mujeres tienen estudios primarios ( 38,7%). Y al tener en cuenta el empleo por tipo de contrato, las mujeres con VIH que trabajan a tiempo parcial doblan en porcentaje a los hombres (34,1% mujeres y 15,5% hombres). Además, hay más desempleadas que desempleados (30% mujeres y 29% de hombres) y, de este grupo en desempleo, más desempleadas de larga duración, superan más de 2 años de desempleo un 63,3% de mujeres y un 51% e hombres.

    Desde ONUSIDA ha puesto en marcha la Campaña 90-90-90, con los siguientes objetivos:

    - Que en 2020 el 90% de las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico respecto al VIH.

    - Que en 2020 el 90% de las personas diagnosticadas con el VIH reciban terapia antirretrovírica continuada.

    - Que en 2020 el 90% de las personas que reciben terapia antirretrovírica tengan supresión viral.

    Las organizaciones que trabajan para erradicar la discriminación hacia personas VIH en el Estado español, entre las que está CCOO, incluyen un cuarto objetivo 90:

    - Que en 2020 el 90% de las personas con VIH no sufran ningún tipo de discriminación.

    En el Manifiesto de la Campaña #YoTrabajoPositivo, las organizaciones convocantes, entre ellas CCOO, vuelven a demandar “Un Pacto de Estado para la respuesta al VIH en España”. Un Pacto que, basado en la Recomendación 200 de la OIT sobre el VIH en el trabajo y en la colaboración entre Gobierno, Agentes y Organizaciones Sociales, contemple el VIH como una cuestión de derechos en todos los ámbitos y la igualdad como un principio constitucional, cuya garantía de cumplimiento le corresponda en primer lugar a los poderes públicos.

    Necesidad de afrontar la lucha contra el SIDA con visión de género

    Como informa ONU Mujeres al referir los hechos y cifras, a escala mundial, en 2015 había alrededor de 17,8 millones de mujeres (de 15 años o más) que vivían con el VIH, lo que equivale al 51% del total de la población adulta que vive con este virus. Las jóvenes y las adolescentes de 15 a 24 años se ven particularmente afectadas por la infección. Cerca de 2,3 millones de mujeres jóvenes y adolescentes vivían con el VIH en 2015, lo que equivale al 60 % del total de la población de 15 a 24 años que vive con el VIH. Y el 58% por ciento de las nuevas infecciones por VIH que se produjeron entre jóvenes de 15 a 24 años afectó a las mujeres jóvenes y adolescentes.

    La Resolución 60/2 sobre “La mujer, la niña y el VIH y el SIDA” de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas (marzo 2016) también reconoce que las mujeres y las niñas son más vulnerables a la infección por el VIH, soportan una carga desproporcionada de los efectos de esta epidemia, incluido el cuidado a otras personas afectadas, lo que afecta negativamente al disfrute de sus derechos.

    En opinión de Elena Blasco Martín, secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO: “Para frenar la discriminación por VIH debe tenerse en cuenta que las mujeres están más expuestas que los hombres a la infección y en ellas sus consecuencias son peores, pues a esta situación se le unen otras situaciones de desigualdad social como la precariedad laboral, la pobreza, la exclusión social o la inmigración”.

    La acción sindical: En la lucha contra el SIDA debe tenerse en cuenta la perspectiva de género

    La Confederación Internacional de Sindicatos (CSI) lleva años reclamando que se tengan en cuenta las cuestiones de género a la hora de afrontar sindicalmente respuestas eficaces en la lucha contra la discriminación hacia las personas portadoras del VIH. En su declaración contra el SIDA de 2013 se indica: “Las mujeres siguen estando fuertemente expuestas al virus del VIH, siguen teniendo un acceso rigurosamente restringido a la prevención y al tratamiento, así como un acceso extremadamente restringido a empleos de calidad y a la protección social”.

    La OIT alerta que en todo el mundo las mujeres están más expuestas que los hombres a la infección. Cuanto más subordinada y desigual es su posición en sus grupos sociales, más desprotegidas socialmente se encuentran, con menos recursos para conocer y afrontar los riesgos de la exposición a la epidemia y, por tanto, más fatales son para ellas los efectos del VIH.

    En conclusión, según expone Elena Blasco en nombre de CCOO: “Por estas condiciones de desigualdad laboral y social que todavía viven muchas mujeres, en especial cuando se ven expuestas a situaciones de discriminación múltiple y a la violencia de género, desde CCOO demandamos que se tengan en cuenta como factores clave para combatir la discriminación laboral y el estigma social hacia las personas con VIH las políticas de igualdad y la inclusión de la transversalidad de género en la acción institucional contra el SIDA. Nuestro compromiso es acabar con los factores de vulnerabilidad, eliminar lo que se conoce como pobreza femenina”.

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