Para CCOO, los incendios en la Amazonia brasileña se extenderán si continúan las políticas de Bolsonaro

  • Los terribles incendios que asolan la Amazonia son consecuencia de la política irresponsable del presidente brasileño Bolsonaro, que responde a los intereses de las grandes empresas agrícolas, ganaderas y extractivas y supone una deforestación devastadora que multiplicará las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • La deforestación en la Amazonía creció 70% bajo el gobierno de Bolsonaro, que intenta culpar del aumento récord de deforestación e incendios en la Amazonía este año a las entidades que luchan por la preservación de los bosques.

27/08/2019.
La deforestación en la Amazonía creció 70% bajo el gobierno de Bolsonaro

La deforestación en la Amazonía creció 70% bajo el gobierno de Bolsonaro

Las actuaciones de las mafias que deforestan la Amazonía son inmediatas y perversas, provocando violencia y una expulsión del territorio de los pueblos originarios amazónicos. Recordemos que el 13% de la Amazonía brasileña está protegida por ser territorio de poblaciones originarias; sin embargo, en los últimos años el gobierno brasileño ha reducido considerablemente los fondos destinados a las comunidades indígenas y varios legisladores, junto a Bolsonaro, vinculados a los lobbies que representan los intereses de la industria agropecuaria, extractiva y maderera, han impulsado cambios regulatorios para que puedan acceder a zonas amazónicas protegidas en la Constitución.

La reacción de Bolsonaro a la campaña internacional de denuncia de los incendios ha sido culpabilizar a las Organizaciones No Gubernamentales y destituir a Ricardo Galvao, jefe del Instituto Nacional de Investigación Espacial, que quien publicó las alarmantes cifras de deforestación: la tasa de deforestación en la región superó los 5.879 kilómetros cuadrados en el último año.

CCOO comparte las declaraciones realizadas por Daniel Gaio, Secretario de medio Medio Ambiente de la Central Unitaria de Trabadores de Brasil “la CUT también toma posición contra este tipo de agronegocios que, para no perder los beneficios que tiene en la balanza comercial brasileña, quiere culpar a los agricultores y colonos familiares por la deforestación. Los principales responsables son el propio gobierno que elimina la inspección y los agronegocios que hacen un discurso, pero que alientan y aumentan la zona devastada de la Amazonía”.

“Los agronegocios legales e ilegales quieren continuar deforestando, con el gobierno actual protegiéndolos. Acusan a la tala y la agricultura familiar de causar incendios y deforestación, pero en realidad son ellos quienes talan árboles para cultivar soja y criar ganado”, señala.

Para CCOO, la preservación del medio ambiente es un bien público global que debe ser abordado de forma multilateral aplicando las medidas establecidas en el Acuerdo sobre Cambio Climático de París, del que Brasil, a pesar de Bolsonaro, sigue siendo signatario.

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