La siniestralidad mortal, desbocada: aumenta un 29,3% hasta marzo pese al estado de alarma

    En los tres primeros meses del año se han producido 181 muertes en el trabajo, 41 más que en el mismo periodo de 2019, según indica el avance de estadísticas de accidentes de trabajo publicado hoy por el Ministerio de Trabajo y Economía Social y que ya muestra el impacto del estado de alarma. Para Pedro J. Linares, secretario de Salud Laboral de CCOO, los datos son una demostración de la debilidad del sistema preventivo español".

    13/05/2020.
    Aumentan los accidentes mortales

    Aumentan los accidentes mortales

    El avance de estadísticas de accidentes de trabajo publicado hoy en la web ministerial es el primero en el que se aprecian los efectos del Estado de Alarma provocado por la pandemia de COVID-19. Como no podía ser de otra manera, la parada de la actividad en muchos sectores y el teletrabajo tienen un fuerte impacto en las estadísticas, que ven como se pronuncia aún más la reducción del conjunto de accidente con baja. Si en el mes de febrero ya se había apreciado un descenso del -3,7% del conjunto de accidentes con baja, en marzo la reducción llega hasta el -12,8%. Gracias a una nueva tabla por fecha del accidente que el Ministerio ha incluido en el avance podemos observar que hasta el 13 de marzo este descenso era del -7,7%, pero que a partir de la entrada en vigor del Estado de Alarma la disminución ha sido de -73,2%. Estos fuertes descensos pueden verse atenuados porque el Ministerio admite que, debido al propio Estado de Alarma, existen algunos retrasos en la tramitación administrativa de los partes de accidente, pero es evidente que la caída de la actividad supone una ruptura radical de las tendencias de evolución de la siniestralidad laboral en España.

    El grueso de la contracción de la siniestralidad se produce en los trabajadores asalariados, -13,5%, ya que en autónomos se experimenta un ligero repunte del 0,7%. El descenso se produce tanto accidentes en jornada (-12,7%) debido a la paralización de la actividad económica, como in itinere (-13,7%) al haber desaparecido un gran número de desplazamientos a los centros de trabajo. Los descensos se producen en todas las secciones de actividad, tanto en valores absolutos como en índices de incidencia, algo que no sucedía desde hace años.

    Sin embargo, todo esto contrasta con un inesperado incremento de los accidentes mortales. Los dos primeros meses de 2020 ya habían supuesto un fuerte incremento del 29% de las muertes en el trabajo, pero en marzo ha repuntado hasta un 29,3%. En estos tres primeros meses se han producido 181 accidentes mortales, 41 más que en el mismo periodo de 2019. El incremento se concentra exclusivamente en los trabajadores asalariados, ya que en autónomos se repite la cifra de fallecimientos. Por sectores, sólo descienden en los servicios, siendo el incremento especialmente intenso en la industria y en el sector agrario.

    La tabla por fecha del accidente permite observar que hasta el 13 de marzo el incremento de accidentes mortales era todavía mucho más intenso: en jornada de trabajo se había alcanzado un 43,8% mientras que in itinere alcanzaba un 33,3%. La previsión parecía indicar que partir del Estado de Alarma la siniestralidad mortal se debería haber desplomado, pero siguió aumentando un 23,1% en jornada de trabajo, a pesar del parón de la actividad económica. Sí se frenó la siniestralidad mortal in itinere con un descenso del -16,7%, respondiendo a la lógica de la reducción de desplazamientos por el teletrabajo y los ERTEs.

    “Que aumente la tendencia de crecimiento de la siniestralidad mortal en un contexto de paralización de la actividad económica sin precedentes es una demostración más de la debilidad del sistema preventivo español que los sindicatos denunciamos el pasado 28 de Abril” ha señalado Pedro J. Linares, secretario de Salud Laboral de CCOO. “Como es lógico, la actual situación de pandemia centra la atención de los medios de comunicación y de la población, pero hay que hacer un esfuerzo para sacar a la luz todos esas otras muertes, accidentes y enfermedades producto del trabajo que se siguen sucediendo día tras día y que pasan mucho tan desapercibidas. Aunque, paradójicamente, la epidemia de COVID-19 ha servido también para poner el foco sobre las carencias y las debilidades del sistema de prevención de riesgos laborales en nuestro país que desde CCOO venimos denunciando desde hace años. Es preciso abordar de frente este problema y darle un nuevo rumbo a la prevención incluyendo su reforma como uno de los capítulos del plan de reconstrucción que precisa este país”, ha añadido Linares.

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