Los 600 falsos autónomos de la Corporación Alimentaria Guissona se suman a los veinte mil regularizados en el sector cárnico

    Las denuncias de CCOO a la Inspección de Trabajo y su intermediación, han hecho posible que los 600 falsos autónomos y autónomas que operan en la Corporación Alimentaria Guissona del Grupo bonÁrea (Lleida), pasen al Régimen General de la Seguridad Social y aplique el convenio colectivo sectorial de referencia. Era una de las pocas empresas de la industria cárnica que se resistía a dar el paso. CCOO, que tiene la mayoría de la representación, vigilará el proceso que ha liderado y que finalizará en octubre. 

    20/05/2020.

    CCOO de Industria y la dirección de Corporación Alimentaria Guissona han intensificado los contactos durante las últimas semanas para regularizar a los 600 falsos autónomos y autónomas que todavía trabajaban en sus instalaciones. La Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha facilitado el marco y el proceso para que esta “laboralización” se materialice.

    Antes de que acabe el mes de octubre, los y las falsos autónomos pasarán al Régimen General de la Seguridad Social y se les aplicará el convenio de referencia. Las condiciones laborales de la mayoría serán las que regula el Convenio Colectivo Estatal de Industrias Cárnicas. A quienes realizan productos no cárnicos y actividades complementarias y auxiliares, se les podrá aplicar otro convenio, tal y como lo establece la legislación.

    A partir de ahora, CCOO de Industria vigilará activamente cómo se desarrolla una regularización que acaba de comenzar. A través de la acción sindical y de la negociación colectiva, el sindicato que tiene la mayoría de la representación tratará de mejorar las condiciones salariales y laborales de este colectivo, mediante acuerdos internos en la empresa.

    Una carrera de fondo

    CCOO de Industria lleva tiempo luchando para que se acabe con esta situación. Interpuso denuncias ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social cuando comenzó la campaña #CarneSinFraude e incluyó a la empresa en el Semáforo Laboral Cárnico por producir carne manchada de fraude.
    La presión de CCOO aumentó durante los últimos meses. La empresa se negaba a dar el paso pese a que prácticamente todo el sector había

    abandonando un modelo productivo basado en la figura de los falsos autónomos. Más de veinte mil personas ya se habían regularizado y solo faltaba convencer a la Corporación Alimentaria Guissona y a otro puñado de empresas de menor tamaño.

    Para acabar con la sinrazón y para hacer entender a la empresa cárnica que tenía que acabar con el fraude, CCOO de Industria denunció la situación a la prensa de Catalunya y avisó de que aumentaría la presión si no se emprendía la regularización.

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