Igualdad es salud: Combatir las violencias machistas

    LA SECRETARÍA Confederal de Mujeres e Igualdad de Comisiones Obreras en el marco de la campaña Igualdad es salud, desarrollada junto con la Secretaría de Salud Laboral con motivo del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres que se celebra el 28 de Mayo, alerta de la necesidad de combatir las violencias machistas como factor determinante de salud para las mujeres. Como expone Elena Blasco Martín, secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO: “Combatir las violencias machistas es necesario para garantizar la salud integral de las mujeres. Son evidentes las consecuencias en su salud durante las situaciones de violencia y las secuelas posteriores. Atajar estas violencias es una premisa principal para lograr la salud integral de las mujeres y para ello es imprescindible impulsar la igualdad efectiva en todos los órdenes de la vida”.

    25/05/2020.
    28 de mayo de 2020: Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres: Combatir las violencias machistas.

    28 de mayo de 2020: Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres: Combatir las violencias machistas.

     

    CADA DÍA, miles de mujeres y niñas de todo el planeta sufren algún tipo de violencia específica, según define el Convenio de Estambul (2011, ratificado por España en 2014) en su artículo 3.a. A lo largo de su vida, la experimentan en sus manifestaciones de violencia física y/o sexual más de un tercio de la población mundial de mujeres. Es una grave y extendida realidad de nuestro entorno, a menudo invisibilizada o reducida a las dramáticas cifras de asesinatos (a día de hoy, la estadística oficial señala 18 mujeres asesinadas en lo que va de 2020. Son 1.051 desde 2003). En su Informe anual 2019, el Observatorio de Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial acredita a 161.378 mujeres como víctimas de violencia de género. Y el Ministerio del Interior, refiere 11.977 mujeres víctimas de delitos sexuales en 2018.

    Para CCOO, la violencia contra mujeres y niñas es una violación grave de los derechos humanos y de los derechos constitucionales. Entre sus consecuencias están múltiples secuelas físicas, sexuales, psicológicas, y muchas veces su propia vida. Las coarta y limita en el ejercicio de libertades y derechos, empezando por el derecho a la autonomía y a la salud.

    Desde 1996 la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la violencia machista como “problema de salud pública”. En un informe de 2013 la OMS constató que la tercera parte de las mujeres del mundo (35%) han experimentado en algún momento de su vida algún tipo de violencia física y/o sexual, por lo que lo consideró: “Un problema de salud mundial de proporciones epidémicas". ONU Mujeres se refiere a estas violencias, agravadas por la crisis COVID-19, como “la pandemia en la sombra”.

    La OMS alerta sobre las consecuencias para la salud de las mujeres por la violencia ejercida por sus parejas, exparejas o relaciones afectivas. Quienes la han experimentado tienen una mayor propensión en cuestiones como: muerte y lesiones físicas y/o psicológicas graves y duraderas, muchas veces generando enfermedad crónica y dependencia; depresión y estrés postraumático, trastornos de ansiedad, problemas de sueño, abuso de fármacos y drogodependencias, problemas alimentarios; embarazo no deseado y aborto involuntario, partos prematuros, y, en definitiva, mala salud en general.

    También la secretaria confederal de Mujeres e Igualdad, Elena Blasco Martín, ha advertido repetidamente del riesgo acrecentado para muchas mujeres debido al confinamiento, limitaciones de movilidad, dependencia económica, etc., en la crisis COVID-19, así como de dificultades añadidas para que las afectadas puedan acceder a la protección que requieren, y ha llamado la atención sobre la urgencia de actuar para prevenir, garantizar recursos y asistencia integral a las afectadas, asegurar vías para que puedan retomar sus vidas con autonomía y lbertad, y combatir de raiz este problema que es estructural, con COVID-19 o sin ella. (Violencias machistas, en alarma permanente para garantizar servicios).

    La secretaria confederal reclama: ”Es prioritario que se establezcan vías, medios, lugares, escenarios y procedimientos para que cualquier mujer, sea cual sea su circunstancia y lugar, pueda acceder por el medio que sea, a la protección a la que tiene derecho, para que pueda salvar las restricciones del confinamiento y la falta de movilidad sin que aumenten sus riesgos, ante la presencia del maltratador. Que se asimilen a víctimas de violencia de género todas las víctimas de violencia machista, según el Convenio de Estambul, con iguales derechos y acceso a servicios”.

    Elena Blasco Martín concluye: “Desde CCOO reclamamos la necesidad de incrementar vigilancia de la inspección laboral respecto al acoso sexual y por razón de sexo en estos momentos de COVID-19 y reclamamos la ratificación del Convenio 190 de la OIT sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Porque combatir las violencias machistas es condición previa para la igualdad y la igualdad es factor determinante para la salud de las mujeres”.

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