Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 16 abril 2024.

EXPOSICIÓN 'PARA LA LIBERTAD. EL PROCESO 1.001 CONTRA LA CLASE TRABAJADORA'

Unai Sordo: “Vuestro ejemplo ya no es patrimonio de CCOO, es patrimonio de la democracia española”

    30/03/2023.
    Acto de inauguración de la exposición 'Para la libertad. El Proceso 1001 contra la clase trabajadora'.

    Acto de inauguración de la exposición 'Para la libertad. El Proceso 1001 contra la clase trabajadora'.

    Hay un hito más en el ciclo de actividades reivindicativas, sindicales y culturales que el sindicato dedica durante este 2023 al Proceso 1.001 en el cincuenta aniversario de su comienzo en el Tribunal de Orden Público franquista (TOP). Se trata de la exposición 'Para la libertad. El Proceso 1001 contra la clase trabajadora' organizada por la Fundación 1º de Mayo del sindicato, junto con la Biblioteca Nacional de España (BNE) y la Secretaría de Estado de Memoria Democrática. Se puede ver hasta el 25 de junio de 2023 en la sede central de la BNE y en el acto de inauguración, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, homenajeó a los ’10 de Carabanchel’ encausados en aquel sumario: "Querían dar un escarmiento al movimiento estudiantil, vecinal y sindical, pero la estrategia acabó volviéndose en su contra”, dijo para subrayar posteriormente su “servicio al país en la mejor tradición sindical, democrática y cívica. Sin vuestro sacrificio y valentía sería impensable una democracia avanzada como la española. Esa referencia histórica jamás la perderemos. Vuestro ejemplo es patrimonio de la democracia española”.

    Cincuenta años has pasado desde aquel el 20 de noviembre de 1973 que iniciara el histórico ‘Proceso 1.001’ contra diez sindicalistas de CCOO. Diez personas que en junio de 1972 fueron detenidas por la policía franquista cuando celebraban una reunión clandestina en el convento de los Oblatos de Pozuelo de Alarcón (Madrid). 

    Sus nombres, Marcelino Camacho, Nicolás Sartorius, Francisco García Salve, Juan Muñiz Zapico, Francisco Acosta, Fernando Soto, Eduardo Saborido, Miguel Ángel Zamora, Pedro Santiesteban y Luis Fernández Costilla. Tras ser interrogados en la Dirección General de Seguridad y pasar por el Tribunal de Orden Público (TOP) ingresaron en la cárcel de Carabanchel. Se inició así un proceso general contra el sindicato y, por extensión, contra la clase obrera. Aquellos hechos constituyen hoy un jalón más en el camino de la sociedad española en su búsqueda de la libertad, la democracia y los derechos de ciudadanía tras el largo invierno del franquismo.

    Como advertía Carme Molinero, catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona y comisaria de la exposición, “los derechos y libertades que tenemos han tenido que ser conquistados. Y el movimiento obrero ha jugado un papel sustancial en ese proceso”. Poco después, los y las protagonistas vivos de la historia como Nicolás Sartorius, Eduardo Saborido, Paco Acosta, Miguel Angel Zamora Antón, Pedro Santiesteban, junto a algunas abogadas defensoras, ex dirigentes del sindicato y de la Fundación 1º de Mayo, como Cristina Almeida, Francisca Sauquillo, Fernando Lezcano, Antonio Gutiérrez o Ignacio Fdez. Toxo, visionaran el material fotográfico y documental expuesto, en un recorrido que no estuvo exento de momentos emocionantes.

    Al acto de inauguración acudió una nutrida respresentación del Gobierno de España: el ministro de Presidencia, Félix Bolaños; el de Cultura, Miquel Iceta; y el de Universidades, Joan Subirats; además del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez. Además de representantes de partidos y la sociedad civil, se contó con la presencia de personalidades del mundo de la cultura como Ana Belén y Víctor Manuel.

    Este día nos tocaba, como deudoras y, a la vez, continuadoras de la mejor tradición democrática, descubrir el Proceso 1001 a las generaciones postfranquistas para entender su importancia no solo dentro el movimiento obrero y, en concreto, del sindicato; sino para conocer también su papel en los compases de la Transición, que dejó atrás un régimen dictatorial de cuatro décadas

    El secretario general de CCOO, Unai Sordo, tras recordar a Jaime Sartorius reciéntemente fallecido y que coordinó tanto las defensas de las personas encausadas como la campaña de solidaridad internacional, considera que esta conmemoración y la exposición organizada debe servir para “reconocer el papel en la lucha por las libertades que ejercieron aquellos sindicalistas y por extensión, una gran parte de la clase trabajadora, en los años 60 y 70 que sufrieron “cárcel, torturas y destierro” en su defensa de los valores democráticos”. En aquel contexto, con el aumento de la conflictividad, “el proceso 1.001 fue el intento desesperado de la dictadura para abortar la lucha de trabajadores y trabajadoras. Y la prueba está en la dureza de las penas era similar a las emitidas por los Consejos de Guerra”. Su ejemplo, añadió, “ha dejado de ser patrimonio del sindicato para ser patrimonio del país”. “Por eso no vamos a permitir ni que nos roben la memoria ni que nos rehagan la historia”.

    A juicio de Unai Sordo, esas luchas, esas reivindicaciones incompatibles con el régimen franquista, propiciaron, primero, "plataformas reivindicativas de mejores salarios, mejores condiciones de vida” que fueron haciéndose más políticas para romper las costuras del régime "abriendo nuestro país a una nueva realidad y ensanchando la base social del antifranquismo para extender las huelgas y el conflicto por todo el país”.

    Los ‘10 de Carabanchel’ fueron acusados de formar la cúpula dirigente de CCOO, “una organización ilegal”. En el juicio, que comenzó el 20 de noviembre de 1973 en el Tribunal de Orden Público -el mismo día en que ETA asesinó a Carrero Blanco, presidente del Gobierno franquista- todos fueron condenados a penas de que sumaron 162 años de cárcel, por defender los derechos y libertades en este país. Sin embargo, la intensa campaña de solidaridad con los del 1.001 hizo que la causa se volviese en contra de la dictadura. Los encausados, que el régimen trataba como delincuentes “de mala conducta social”, se convirtieron en un símbolo de la lucha por las libertades.

    “A la muerte del dictador no llegó la democracia a España”, recordó Nicolás Sartorius, que habló en representación de los sindicalistas que encausados por la dictadura. “Ahí hubo años decisivos en la historia de España. Hubo que pelear mucho hasta que logramos la Constitución de 1978, de la que nos consideramos parte constituyente”. La “democracia no puede sustentarse sobre el olvido”, dijo, “qué costosa está resultando la necesaria recuperación de la memoria democrática, casi igual de costosa que la reconquista de nuestras libertades”, lamentó. El abogado y fundador del sindicato quiso extraer lecciones y homenajear al pueblo español porque la llegada de las libertades es su gran obra, “sin la ayuda de ejército alguno u organización armada. Eso debe ser motivo de orgullo y ensanchar nuestra autoestima como pueblo”, dijo. Pero la democracia “es frágil y los derechos se defienden cada día”, concluyó.

    Tras el juicio la movilización aumentó. Y en el plano internacional el descrédito de la dictadura se hizo imparable. En ningún país democrático era concebible que se condenase a unas personas por ejercer los derechos fundamentales de reunión y libre sindicación. Pero la respuesta a la agitación de las calles y los centros de trabajo no fue otra que el recrudecimiento de la represión que, desde 1970, dejó varios trabajadores muertos y centenares de heridos a manos de la fuerza represora, con motivo de otros tantos conflictos laborales en Granada, Madrid, Barcelona o Ferrol.

    El ministro de ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática , Félix Bolaños, agradeció a los protagonistas y a sus familias su papel para recuperar la democracia. “Hoy España sería otro país sin vuestra lucha”, subrayó. “Para el Estado es un deber moral agradecer vuestro sacrificio. Y en cada palabra de la Ley de Memoria Histórica, que ha costando mucho, estáis vosotros”. En tiempos de “discursos revisionistas”, dijo Bolaños, “cuando algunos intentan convertir el blanco en negro y el negro en blanco, estas exposiciones son didácticas, un antídoto contra los nostálgicos”.

    En el actual contexto de crisis económica causada por la inflación, la crisis por la COVID y de profundos cambios tanto en la sociedad como en el mundo del trabajo, la defensa y reivindicación del sindicalismo, de sus valores, función social y conquistas resultan más necesarias que nunca y suponen defender tanto su trayectoria histórica como promotor de derechos e impulsor de reformas sociales, como su actual intervención garantista frente a la involución que plantean patronales y gobiernos, así como su proyecto de futuro para una sociedad más justa, más libre y más solidaria.

    Descubrir el 'Proceso 1001' a las generaciones postfranquistas es un trabajo histórico necesario para que toda la sociedad alcance a entender su importancia no solo dentro el movimiento obrero y, en concreto, del sindicato; sino para también conocer su papel en los compases de la Transición, que dejó atrás un régimen dictatorial de cuatro décadas.

    La exposición podrá visitarse hasta el 25 de junio de 2023 en la Sala de las Guillotinas de la sede central de la BNE.