Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 16 abril 2024.

CCOO y UGT valoran la reforma del subsidio de desempleo, pero advierten de insuficiencias relevantes que deberían corregirse en el marco del diálogo social

    19/12/2023.
    CCOO y UGT valoran la reforma del subsidio de desempleo, pero advierten de insuficiencias relevantes que deberían corregirse en el marco del diálogo social.

    CCOO y UGT valoran la reforma del subsidio de desempleo, pero advierten de insuficiencias relevantes que deberían corregirse en el marco del diálogo social.

    Ambas organizaciones sindicales destacan la ausencia de un proceso de diálogo social, pese a que la reforma estaba comprometida desde 2015 por sucesivos gobiernos y que, en esta ocasión hemos demandado, sin éxito en este apartado concreto, la convocatoria de la mesa de diálogo social, de forma reiterada. Entendemos por ello, que esta reforma da cumplimiento al hito comprometido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, pero deja aún pendientes aspectos relevantes de la protección por desempleo, por lo que emplazamos al Ministerio de Trabajo a abordarlas

    A la hora de emitir este comunicado desconocemos aún el texto final que ha aprobado el Consejo de Ministros. Aún a la espera de conocer el texto definitivo que publicará el BOE, como primera valoración general de lo anunciado por el Consejo de Ministros, UGT y CCOO valoran positivamente los avances que recoge la reforma, singularmente el incremento de las cuantías (si bien el mismo es inferior a la inicialmente anunciada) en los primeros meses de la prestación.

    De la misma forma, hemos de destacar la importancia de ampliar el acceso a los subsidios para una parte de las personas menores de 45 años cuando agotan la prestación contributiva, a las personas que trabajan en Ceuta y Melilla como trabajadoras transfronterizas.

    También, si se confirma, la mejora en el acceso y ampliación de cobertura para quienes no acreditan cotizaciones suficientes para acceder a prestaciones contributivas, aún sin cargas familiares. La eliminación del mes de espera, entre otras medidas de simplificación que facilitan el acceso y mantenimiento de los subsidios, son también positivos.

    Singularmente, saludamos la extensión de la cobertura a las y los trabajadores eventuales agrarios del conjunto del Estado (actualmente sólo lo tienen reconocido, de forma singular, quienes residen en Andalucía y Extremadura), que era un compromiso adquirido en 2011 en el acuerdo de diálogo social para la integración del REASS en el Régimen General, que se mantenía incumplido hasta la fecha. Se repara así una situación que resultaba inaceptable, si bien, esperamos a conocer el texto final para ver si existen elementos singulares en el acceso a estos subsidios o si se han modificado de algún modo las condiciones de acceso a la renta y subsidio agrario en Extremadura y Andalucía.

    Advertencia de insuficiencias e incoherencias en la reforma que deberían corregirse

    Al no disponer aún del texto finalmente aprobado, partiendo del texto que se entregó hace dos semanas a los interlocutores sociales, las organizaciones sindicales hemos estimado insuficiente la ampliación del acceso a los subsidios por desempleo a un mayor número de personas con menos de 45 años, si es que se mantiene la limitación a quienes hayan agotado una prestación contributiva de 360 días. Esto exige tres años de cotización que puede resultar excesivo en muchos casos.

    También hemos reclamado insistentemente que se eliminara la percepción parcial del subsidio cuando se procede de un empleo a tiempo parcial, situación que afecta a los subsidios actuales más feminizados y que, sin un coste excesivo, permitiría acabar con esa injusta situación de discriminación que hoy afecta a un número comprendido entre 70.000 y 80.000 personas.

    Preocupa a ambas organizaciones sindicales la situación en la que han quedado las más de 120.000 personas beneficiarias que cada año se veían protegidos por alguno de los subsidios de desempleo que ahora parecen querer remitirse al Ingreso Mínimo Vital (IMV) sin que cuenten con una “norma puente” que les garantice la continuidad de la protección social y que no queden excluidas del nuevo sistema o de los mecanismos de inserción laboral vinculados a la protección por desempleo. Es el caso de las actuales personas beneficiarias de la Renta Activa de Inserción (RAI) o el subsidio especial por desempleo, los emigrantes españoles retornados, las personas a las que se revisa una incapacidad permanente y vuelven a estar disponibles para el empleo pero ya no mantienen la reserva de puesto de trabajo en sus empresas, o las personas liberadas de prisión. La ampliación del acceso al subsidio para trabajo transfronterizo en Ceuta y Melilla, es una medida positiva, su remisión a regulación posterior, nos hace esperar a la concreción de la misma.

    Finalmente, debe garantizarse que la extensión del acceso al subsidio se extiende a las parejas de hecho, con hijos o sin ellos.

    De la misma forma, hemos de advertir la necesidad de revisar en su detalle la nueva regulación en relación con los subsidios de desempleo agrario previstos para Andalucía y Extremadura ya que, del texto previo conocido, se podría derivar una modificación que empeorara la preservación de periodos cotizados no consumidos para miles de personas que hoy están cubiertas por esa red de protección.

    Todas estas cuestiones, junto a aquellas materias que continúan sin haberse abordado y que forman parte de las reivindicaciones sindicales deberían abordarse en el marco del diálogo social.

    En cualquier caso, CCOO y UGT, reservan una valoración más concreta a la lectura del texto final aprobado.