Serie televisiva/ El cuento de la criada, de Carmen Briz Hernández

    Margaret Atwood empezó a escribir El cuento de la criada en 1984. La historia que allí relata ha sido llevada al cine, a la ópera, al ballet, este año a la televisión a través de una serie de HBO y próximamente a una novela gráfica.

    30/11/2017.
    Fotograma del episodio piloto de la serie televisiva en el que la escritora Margaret Atwood hace un cameo.

    Fotograma del episodio piloto de la serie televisiva en el que la escritora Margaret Atwood hace un cameo.

    EXPLICA LA ESCRITORA canadiense Margaret Atwood en el prólogo de la última edición de El cuento de la criada (Colección Narrativa de Ediciones Salamandra) que, por lo general, no se libra de tres preguntas. La primera que le toca responder es si El cuento de la criada es una novela feminista, a lo que responde: “Si eso quiere decir un tratado ideológico en que todas las mujeres son ángeles y/o están victimizadas en tal medida que han perdido la capacidad de elegir moralmente, no. Si quiere decir una novela en la que las mujeres son seres humanos –con toda la variedad de personalidades y comportamientos que eso implica- y además son interesantes e importantes y lo que ocurre es crucial para el asunto, la estructura y la trama del libro… Entonces sí. En ese sentido, muchos libros son 'feministas’”.

    ¿Se trata acaso de una novela contra la religión? Y Atwood explica la diferencia entre estar en contra de la religión o estar en contra del uso de la religión como fachada para la tiranía. Es lo segundo lo que sucede y se relata en su cuento.

    La última pregunta a la que se enfrenta es: ¿Se trata de una predicción?: “No, no es una predicción, porque predecir el futuro, en realidad, no es posible: hay demasiadas variables y posibilidades imprevisibles. Digamos que es una antipredicción: si este futuro se puede describir de manera detallada, tal vez no llegue a ocurrir. Pero tampoco podemos confiar demasiado en esa idea bienintencionada”.

    El cuento de la criada tiene como protagonistas a mujeres –muchas mujeres en diferentes lugares de poder o bien desposeídas completamente de él- en una sociedad hipotética en donde la tiranía se escuda en la religión como forma de control de quienes gobiernan sobre toda la sociedad. ¿Podría recordarnos el presente o hacernos vislumbrar el futuro? Sí, en la misma medida que todas las novelas de ciencia ficción.

    Porque Atwood nunca fue una escritora cómoda y en esta novela, como en otras, aparecen mujeres que se agrupan para atacar a otras o bien las acusan para librarse así mismas: “Sí, aceptan encantadas situaciones que les conceden poder sobre otras mujeres, incluso en sistemas que por lo general conceden escaso poder a las mujeres: sin embargo, todo poder es relativo y en tiempos duros se percibe que tener poco es mejor que no tener ninguno”.

    Carmen Briz (@RevTrabajadora) es periodista y forma parte del equipo de la Secretaría Confederal de Mujeres e Igualdad de Comisiones Obreras.

    Revista Trabajadora, n. 62 (noviembre de 2017).

    Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.