Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 5 abril 2026.

Generaci贸n XXI. Revista Trabajadora, n. 59 (noviembre de 2016)

Visibilizando el rostro de la pobreza, de Alba Garc铆a

    02/12/2016.
    CCOO de Catalunya.

    CCOO de Catalunya.

    CONSCIENTES desde hace tiempo, especialmente desde el inicio de la crisis, de que los datos estadísticos no acaban de reflejar la realidad que se percibe y constata cada día en ciudades y pueblos, en la sociedad aquí y ahora, hay que adentrarse en una realidad invisible pero cierta: la de la pobreza. El discurso oficial es otro, el de la superación y recuperación de la crisis, pero esconde de manera intencionada el sufrimiento de una parte importante de la población. Las reglas del juego del neoliberalismo aliado con el patriarcado generan paro, pobreza, exclusión social, precariedad y desigualdad.

    Pero, ¿en qué indicadores se basan tanto los poderes públicos como todas aquellas organizaciones que los analizan? Es cierto que la precariedad y la pobreza tienen rostro de mujer, pero ¿cómo se mide?

    En el Estudi sobre la Feminitzacio de la Pobresa que CCOO de Catalunya (1) ha presentado -y que ha realizado el equipo del Observatori Dones, Homes i la Vida Quotidiana (IQ)- cabe la posibilidad de contribuir a visibilizar y nombrar con rigor parte de esa realidad cotidiana que afecta de manera especial a las mujeres y se ha hecho sin inventar estadísticas nuevas. El estudio se ha realizado combinando de otra manera indicadores existentes como, por ejemplo, los datos de la Encuesta de Condiciones de vida (2015) con el supuesto de autonomía personal -tal y como propone la Càtedra d’Inclusió Social de la Universitat Rovira y Virgili. Así que la tasa de riesgo de pobreza del 18,9% para hombres y del 19% para mujeres, pasa a ser del 25,7% para los primeros al 49,7% para las segundas.

    Considerando la pobreza como un hecho multidimensional -no solo como la falta de recursos materiales- todavía aparecen más evidencias de las diferencias de género: las mujeres disponen de menos autonomía económica, tienen menos garantizadas las necesidades básicas (vivienda, salud, formación, red comunitaria de ayuda, etc) y en 2015 la renta media anual de los hogares de Catalunya bajó un 8% respecto al 2010. Los hogares que cuentan con menores a su cargo se han empobrecido más que los hogares que no tienen. Por género, el que se empobrece más, con diferencia, es el de las mujeres, pero especialmente el grupo de las jóvenes, seguido de menores y de las mayores de 65 años.

    El impacto de la brecha de género en salarios e ingresos es determinante. Los factores de discriminación de género en la ocupación, prestaciones sociales y pensiones repercuten a lo largo de todo el ciclo de vida de las mujeres (2), pero no deja de sorprender que mientras un 14,9% de los hombres que tienen trabajo remunerado se encuentren en riego de pobreza, para las mujeres trabajadoras el riesgo de pobreza sea del 25,9%, es a decir 1 de cada 4 mujeres.

    Según la tasa AROPE (3) los hogares donde viven una mujer sola (26,4%) es más probable que se encuentren en riesgo de pobreza o exclusión social. Y si se analiza el nivel de privación sorprende que las jóvenes afirmen sufrirlo con más frecuencia. La brecha de género en la privación material vuelve a despuntar ya que es 4,3 puntos porcentuales más que la de los hombres para el grupo de mayores de 65 años.

    El fenómeno de la pobreza no es neutro, por lo tanto CCOO exige que las administraciones adopten las medidas necesarias para visibilizar, medir y analizar la pobreza, las rentas bajas de las mujeres aunque tengan trabajo remunerado, la exclusión social, la brecha de edad de esta pobreza, la dependencia económica ante el fenómeno de la violencia machista o el impacto de las políticas de recortes, de privatizaciones e involución de derechos básicos en las mujeres.

    Ahora CCOO dispone de una parte de la foto fija de la feminización de la pobreza, preocupante e indignante. Hacer visible la feminización de la pobreza supone abrir la posibilidad de exigir, de manera contundente, cambios urgentes en las políticas de ocupación, de bienestar, políticas económicas y sociales que contribuyan a cambiar radicalmente esta realidad.

    Alba Garcia (albagarcia@ccoo.cat) es secretaria de la Dona i de Cohesió social de la Comissió Obrera Nacional de Catalunya (CONC).

    (1) Informe completo disponible en: http://www.ccoo.cat/pdf_documents/2016/ESTUDI_SOBRE_LA_FEMINITZACIO_DE_LA_POBRESA_resum_CCOO.pdf.

    (2) http://www.ccoo.cat/noticia/202745/ccoo-denuncia-laugment-de-la-bretxa-salarial-entre-homes-i-dones-fins-als-25-95-punts#.WBRtLe0zIW0.

    (3) Tasa AROPE: acrónimo de At-Risk-Of Poverty and Exclusion.