Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 16 abril 2024.

721 muertes en 2023, 105 menos que el año anterior

Disminuyen las muertes por accidentes de trabajo

    13/02/2024.
    Seguridad en el trabajo

    Seguridad en el trabajo

    Los datos estadísticos provisionales de 2023 muestran un importante descenso del número de accidentes de trabajo mortales, pero CCOO advierte que se aprecia un estancamiento del conjunto de accidentes con baja, con incrementos de la incidencia en varias de las secciones de actividad.

    El avance de estadísticas de accidentes de trabajo (AATT) correspondientes a diciembre de 2023, publicado hoy, muestra una significativa mejora respecto a los años anteriores, ya que se ha registrado un importante descenso de los AATT mortales, tanto en valores absolutos (-12,7%) como en sus índices de incidencia (-16,6%). El pasado año fallecieron 721 personas trabajadoras, 105 menos que en 2022, diferencia que se reducirá cuando estén los datos consolidados porque la actual definición de accidente mortal incluye aquellos fallecimientos que se producen pasados hasta 12 meses desde la fecha del accidente. Aún así, es un dato muy positivo, ya que su incidencia desciende de manera homogénea en los 4 grandes sectores de la actividad productiva (agrario -23,7%, industria -17,2%, construcción -15,8% y servicios -14,3%) y también se produce en todas las causas que produjeron el fallecimiento.

    Sin embargo, al analizar el conjunto de los accidentes de trabajo el panorama es diferente. Hay un ligero descenso del número de AATT con baja (-1,1%) así como de sus índices de incidencia (-4,8%) que se explica por el aumento de la población activa. Pero al centrar el foco en su evolución a nivel de sección de actividad, se aprecian elementos preocupantes.

    El descenso general se debe, fundamentalmente, a la enorme disminución de la notificación en las actividades sanitarias y de servicios sociales: 27.561 AATT con baja menos que en el mismo periodo de 2022 y un descenso del 39,4% de su índice de incidencia. Esto se debe a que en 2022 los casos de COVID-19 en esos sectores todavía computaban como accidente de trabajo y que en los primeros meses de ese año hubo un repunte debido a la variante Omicron (en 2022 se notificaron 36.650 AATT por COVID-19).

    Si se descontaran los casos de COVID-19 de la comparativa entre 2022 y 2023, nos encontraríamos con un aumento de los AATT con baja tanto en términos absolutos como en índices de incidencia. De hecho, hay ya un buen número de secciones de actividad en los que se aprecian incrementos en sus índices de incidencia: comercio al por mayor y menor (3,5%), suministro de agua, saneamiento y gestión de residuos (3,4%), hostelería (2,1%) e industria manufacturera (2%).

    “El descenso del número de muertes en el trabajo es una buena noticia y uno de objetivos principales de los agentes que nos dedicamos a la prevención” ha indicado Mariano Sanz Lubeiro, secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO.

    “En CCOO deseamos que esta tendencia se consolide y se intensifique, pero hay elementos en el conjunto de la siniestralidad que no nos permiten ser tan optimistas. Vemos como la incidencia general de los accidentes de trabajo con baja está estancada y gracias a un efecto estadístico por los casos de COVID que 2022 computaban como accidentes de trabajo y en 2023 ya no. La incidencia está aumentando en sectores clave como la hostelería, la industria manufacturera, el comercio o el suministro de agua y la gestión de residuos. Mucho nos tememos que si no se produce una mejora significativa de las condiciones de trabajo, el año 2024 puede experimentar un nuevo repunte de la siniestralidad. La otra columna de la estadística, la de las enfermedades profesionales sigue reflejando una infradeclaración como consecuencia de un sistema de notificación y registro insuficiente para garantizar una gestión justa de esta contingencia profesional.

    Desde CCOO venimos reclamando desde hace años cambios estructurales de un sistema preventivo y reparador español que lleva haciendo agua desde hace tiempo.

    Para evitarlo es necesario abordar de manera decidida modificaciones legislativas, como las que vamos a proponer de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y su normativa de desarrollo en la Mesa de Diálogo Social en materia de salud y seguridad en el trabajo que inició su andadura ayer lunes 12 de febrero. Demandamos modificaciones que vengan a revertir los cambios que se incorporaron con las leyes de emprendedores o de libre mercado, entre otras del mismo tipo, que han erosionado y deteriorado la calidad el sistema preventivo español.

    Pero también es necesario que se impulsen políticas públicas activas a nivel autonómico y del conjunto del Estado: mayores recursos para la Inspección de Trabajo, refuerzo del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y de los institutos regionales, o creación de juzgados especializados para los delitos contra la salud y la seguridad de las personas trabajadoras. En definitiva, necesitamos que la prevención de riesgos laborales se convierta en una de las prioridades en la acción de los Gobiernos central y autonómicos”, ha añadido Mariano Sanz Lubeiro.