Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 18 febrero 2026.

La subida del SMI, una medida feminista

    Tras el anuncio de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.221 euros mensuales en 14 pagas, la secretaría de las mujeres de CCOO destaca el impacto decisivo que esta medida tiene en la lucha contra la desigualdad salarial de mujeres y hombres 

    17/02/2026.
    El SMI benefica m谩s a las mujees trabajadoras. En la imagen, una trabajadora de la log铆stica. (Juli谩n Rebollo / CCOO)

    El SMI benefica m谩s a las mujees trabajadoras. En la imagen, una trabajadora de la log铆stica. (Juli谩n Rebollo / CCOO)

    Esta subida del 3,1% supone continuar el camino trazado desde 2018, lo que ha supuesto una subida consecutiva del 66% en unos salarios que eran de miseria. Con ello, no solo se ha reactivado la economía ya que la mejora salarial contribuye a incentivar proyectos empresariales más rentables y a mejorar el modelo productivo, sino que evita situaciones de absoluta la pobreza salarial y ha permitido alcanzar un récord histórico de personas cotizantes a la Seguridad Social.  

    Además de los beneficios generales esta medida tiene efectos positivos analizada desde la perspectiva de género. En primer lugar, la subida de los salarios lejos de aumentar el paro está sirviendo para crear empleo. El número de mujeres afiliadas a la Seguridad Social alcanzó en enero de 2026 cifras históricas, con 10.211.265 de mujeres contratadas de media. La mejora en el empleo de las mujeres ha sido de +16,3% desde el año previo a la reforma laboral. En segundo lugar, la subida del SMI es una herramienta clave para reducir la brecha salarial de género. 

    El SMI tiene una mayor incidencia sobre los colectivos con peores condiciones laborales, como es el caso de las mujeres, las mujeres jóvenes, las migrantes. Los datos del Gabinete Económico de CCOO confirman que de las 1,66 millones de personas trabajadoras beneficiadas con la subida, el 61% son mujeres, ya que las mismas son más abundantes en los deciles salariales bajos y en sectores fuertemente feminizados.

    En términos de incidencia relativa, la brecha de género se reduce por el efecto de la subida del SMI porque el porcentaje de las mujeres asalariadas afectadas por la subida del SMI (12,4%) casi duplica el porcentaje de los hombres asalariados que se verán beneficiados (6,3%). Un total de 859.619 mujeres se verán beneficiadas de esta subida, según datos de la EPA. 

    Por otra parte, estas mejoras no solo tiene una lectura cuantitativa, sino cualitativa porque reducen la precariedad de sectores feminizados. La subida del SMI afecta a algunos de los sectores más precarios, algunos de ellos sin convenios (como el del hogar) y otros fuertemente feminizados (como el comercio, la hostelería y los cuidados) y además repercute en mayor medida en la personas contratadas a tiempo parcial ya que el salario medio por hora trabajada a jornada parcial es inferior al de la jornada completa, cuando el 75% de las personas con contrato a tiempo parcial son mujeres. 

    Sin embargo, para que la igualdad sea efectiva, CCOO seguirá exigiendo en la negociación colectiva que se limite la compensación y absorción de salarios para que las subidas lleguen íntegramente a los bolsillos de las trabajadoras y que se aplique otras medidas que actúen sobre las causas de la desigualdad salarial de género, como una reforma regulatoria de los contratos a tiempo parcial, la retribución como horas extraordinarias de las complementarias, el establecimiento de complementos sin sesgo de género y la reclamación de un pacto estatal por los cuidados.