Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 16 abril 2026.

Caos electoral y avance de la extrema derecha en Peru que ponen en jaque la democracia

  • Keiko Fujimori y Rafael L贸pez Aliaga lideran los sondeos tras la primera vuelta del 12 de abril.

13/04/2026.
Keiko Fujimori y Rafael L贸pez Aliaga representan el polo m谩s a la derecha del espectro pol铆tico peruano.JNE Per煤 | Redes sociales.

Keiko Fujimori y Rafael L贸pez Aliaga representan el polo m谩s a la derecha del espectro pol铆tico peruano.JNE Per煤 | Redes sociales.

La jornada estuvo marcada por fallos masivos, fragmentación del voto y un sistema político en descomposición. CCOO alerta del riesgo de un gobierno autoritario que amenace derechos laborales y sociales.

Las elecciones presidenciales y parlamentarias celebradas ayer en Perú han vuelto a poner de manifiesto la profunda crisis del sistema político peruano. Según los sondeos a boca de urna y el recueno parcial de actas, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Rafael López Aliaga (Renovación Popular) encabezan la pugna por pasar a la segunda vuelta del 7 de junio.

Con apenas el 40% de las actas procesadas, la diferencia entre ambos es mínima, mientras que el resto de candidaturas se reparten un voto altamente fragmentado entre más de 35 opciones.

Se trata de la cuarta vez consecutiva que Keiko Fujimori llega a una segunda vuelta. López Aliaga, por su parte, conocido por su ultraconservadurismo y su cercanía al Opus Dei, propone medidas de mano dura, megacárceles y la salida de Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Ambos representan el polo más a la derecha del espectro político peruano

La jornada electoral fue un verdadero desastre organizativo. Retrasos masivos en la apertura de mesas, fallos en la distribución de material electoral y más de 63.000 personas en Lima que se quedaron sin poder votar.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) se ha visto obligada a habilitar una jornada de votación extraordinaria este lunes. Estos hechos no son aislados: reflejan la podredumbre institucional y la incapacidad crónica del Estado peruano para garantizar un proceso electoral mínimo.

Perú acumula diez años de inestabilidad política y ningún presidente ha logrado terminar su mandato completo. La economía se mantiene en un estado “zombi”, el crimen organizado y la violencia se han disparado, y la clase trabajadora sufre los efectos de la precariedad, la informalidad y la ausencia de políticas públicas efectivas.

Desde CCOO expresamos nuestra profunda preocupación ante el avance de fuerzas de extrema derecha que, en lugar de ofrecer soluciones a los problemas estructurales del país, proponen represión, autoritarismo y retrocesos en derechos. Un eventual gobierno de este signo supondría un grave riesgo para los derechos laborales, la protección social, la igualdad de género y los avances democráticos conquistados con tanto esfuerzo.

La fragmentación extrema del voto y la debilidad de las alternativas progresistas y de izquierda dejan a Perú ante un escenario de alto riesgo.

La democracia peruana está herida de muerte. La corrupción endémica, la desconfianza ciudadana y la ausencia de un proyecto de país inclusivo y justo son las verdaderas causas de esta situación.

CCOO reitera su solidaridad con las organizaciones sindicales y sociales peruanas que luchan por una democracia real, con trabajo decente, derechos y justicia social. Seguiremos atentos al desarrollo de la segunda vuelta y al papel que jueguen los actores progresistas para evitar que la extrema derecha consolide su avance en América Latina.