Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 7 octubre 2026.

Revista Trabajadora 89 (Marzo, 2026)

Guía para no perderse / Metiítas en casa

    Ellas en la ciudad. Dirigido por Reyes Gallegos. 

    13/05/2026.
    Ellas en la ciudad. Dirigido por Reyes Gallegos.

    Ellas en la ciudad. Dirigido por Reyes Gallegos.

    Era su lugar asignado. Trabajar desde niñas, sostener sobre sus espaldas los cuidados familiares, vivir aisladas, sin opción a formarse. Ese era el horizonte que les esperaba a Juani, Victoria, Nati, Toñi, Maribel y Mina, las protagonistas del documental Ellas en la ciudad, desde que nacieron hasta su llegada a los barrios construidos en Sevilla en los años 60 y 70, destinados a acoger vidas, sueños, pero también pesadillas, de toda esa población llegada de los pueblos. Pero podrían haberse llamado de cualquier otra manera y haber vivido lo mismo en cualquier otra gran ciudad, porque no eran ellas ni el lugar: era el sistema.

    Aquellos barrios populares de acogida pronto defraudaron los sueños de una vida mejor de todas aquellas mujeres. Barrios que fueron diseñados sin contar con ellas, sin pensar en sus vidas, en sus obligaciones, en sus necesidades y aspiraciones. Barrios sin nada: sin cole, sin ambulatorio, sin mercado de abastos, sin transporte, sin calles asfaltadas. Lugares de “aguamu gorda”, un agua que no servía ni para beber ni para cocinar. Barrios de edificios sin ascensores y casas de techos bajos. Barrios aislados,inhóspitos e inseguros, pensados para el coche —y ellas, sin carné—, donde para cualquier cosa debían recorrer kilómetros a pie.

    Suerte tuvieron unas pocas que tenían un cochecito para llevar al niño y no se veían obligadas a cargarlo en brazos en aquellas caminatas. Así lo recuerdan las protagonistas. Pero ellas quisieron escribir su propia historia contra el guion impuesto. No se quedaron metiítas en casa. Se unieron, se organizaron y lucharon juntas, porque de eso va esta historia que recoge el documental: de concienciación y lucha colectiva de unas mujeres de clase trabajadora para que su vida, por fin,contara.

    Y en un barrio donde las calles y plazas llevan nombres de hombres ilustres, vírgenes y santas —las únicas mujeres que figuran en el callejero—, o directamente son espacios sin nombre, aquella plaza pasó a llamarse Plaza Mina: porque, como se recuerda en el reportaje, “lo que no se escribe no permanece en la memoria”.

    Carlos Gutiérrez Calderón es secretario confederal de Estudios y Discurso de CCOO