Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 15 septiembre 2026.

CCOO celebra que el bloque progresista pueda volver a gobernar en Suecia

  • La victoria del bloque progresista, encabezado por la socialdem贸crata Magdalena Andersson, y el desplome electoral de la extrema derecha de los Dem贸cratas de Suecia, que no podr谩 entrar en un gobierno, es la respuesta ciudadana a cuatro a帽os de recortes en el estado de bienestar.

14/09/2026.
Los sindicatos de clase suecos han sido uno de los agentes de cambio y resistencia de la izquieda sueca.

Los sindicatos de clase suecos han sido uno de los agentes de cambio y resistencia de la izquieda sueca.

A falta del recuento del voto exterior, el bloque progresista roza la mayoría con 176 escaños. Los Demócrata de Suecia (SD) han perdido 11 escaños y su condición de segunda fuerza parlamentaria, con una pérdida de votantes especialmente entre 19 y 21 años, que en 2022 concentraron gran parte del voto a la extrema derecha. Para CCOO, este cambio de tendencia desmiente el mito de que la juventud - especialmente entre los varones - esté entregada de forma irreversible al discurso de la extrema derecha.

A pesar de que el partido de ultraderecha no tuvo ministros durante la legislatura firmó, en octubre de 2022, el Acuerdo de Tidö. Es un programa de más de 500 puntos que ha guiado la acción del Gobierno de Ulf Kristersson y que sostuvo al gobierno desde el Parlamento. El pasado abril, el bloque conservador anunció que SD entraría formalmente en el Ejecutivo con ministros si revalidaba la mayoría.

Desde CCOO destacamos el papel que ha jugado durante estos cuatro años la LO Suecia (Confederación de Sindicatos  Suecos) y del conjunto del movimiento sindical de aquel país en la defensa de la clase trabajadora y de los derechos adquiridos. Fue atacado, por ejemplo, el derecho a la prestación por desempleo que el Gobierno y la ultraderecha decidieron recortar, endureciendo los requisitos de acceso en un país que ha sumado 100.000 personas desempleadas en los últimos cuatro años, con un paro juvenil del 24,4 %.

El núcleo de las denuncias sindicales se centraban en el hecho de que el beneficio de la recuperación económica se concentraba en los hogares de renta alta, mientras que la clase trabajadora perdía capacidad adquisitiva por el incremento en el precio de los alquileres y los numerosos recortes en protección social.

El giro político en Suecia demuestra que la extrema derecha puede ser derrotada con programas de defensa del Estado democrático y de derecho, de políticas sociales y con sindicatos fuertes.