Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 7 octubre 2026.

Brasil: la segunda vuelta del 25 de octubre será decisiva contra la extrema derecha antiderechos

  • Las elecciones presidenciales de Brasil del 4 de octubre han dejado un escenario de máxima polarización y de alerta para las fuerzas democráticas y sindicales.

05/10/2026.
Impedir el regreso de la extrema derecha antiderechos al poder en Brasil es una tarea prioritaria

Impedir el regreso de la extrema derecha antiderechos al poder en Brasil es una tarea prioritaria

Con casi el 100 % del escrutinio, el candidato de la extrema derecha, Flávio Bolsonaro (Partido Liberal), ha obtenido alrededor del 47 % de los votos válidos, frente al 45 % del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores). Ninguno ha salcanzado la mayoría absoluta necesaria, por lo que ambos se enfrentarán en la segunda vuelta el próximo 25 de octubre.

Desde CCOO valoramos con preocupación este resultado. El avance de la opción bolsonarista, heredera del proyecto autoritario, negacionista y contrario a los derechos laborales, sociales, de género y ambientales, representa una amenaza real no solo para la democracia brasileña, sino para el conjunto de América Latina y el movimiento sindical internacional.

Un gobierno de extrema derecha en Brasil tendría consecuencias directas sobre los derechos de las personas trabajadoras, el diálogo social, la soberanía popular y la lucha contra las desigualdades. La alta abstención (en torno al 21 %) y la estrecha diferencia entre ambos candidatos demuestran que el voto sigue siendo el instrumento decisivo. Por eso, CCOO subrayamos la importancia de la movilización del electorado democrático, progresista y de clase trabajadora en las próximas tres semanas.

Impedir el regreso de la extrema derecha antiderechos al poder en Brasil es una tarea prioritaria, se trata de defender la democracia, los derechos conquistados y un modelo de país basado en la justicia social frente a la involución autoritaria. La experiencia brasileña nos recuerda que el auge de las fuerzas reaccionarias es un fenómeno internacional que exige una respuesta colectiva.

Desde el sindicalismo de clase reafirmamos nuestra solidaridad con la Central Única dos Trabalhadores (CUT) y con el conjunto de organizaciones sociales y sindicales que luchan por un Brasil democrático, inclusivo y con derechos. La movilización del voto el 25 de octubre será clave para frenar este retroceso y enviar un mensaje claro, los derechos de las personas trabajadoras no se negocian.