Confederación Sindical de Comisiones Obreras | 8 noviembre 2026.

Vuelco electoral para Trump en Estados Unidos¡

  • La derrota de Trump y el triunfo demócrata en las elecciones de medio mandato 2026, base para una nueva mayoría social de progreso

04/11/2026.
Casa Blanca. Foto: Gobierno de Estados Unidos

Casa Blanca. Foto: Gobierno de Estados Unidos

Las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre de 2026 han supuesto un auténtico vuelco político en Estados Unidos. Los demócratas no solo han recuperado el control del Congreso, sino que han infligido una derrota contundente al presidente Donald Trump y a su agendas.

En el Senado, los demócratas con 52 escaños (han ganado 6) recuperan la mayoría y en la Cámara de Representantes (Congreso) con un aumento de entre 15 y 25 escaños, aseguran la mayoría en la institución.

En cuanto a los Gobernadores de los 36 estados sobre el total de 50 que se elegían también en las Mid Terms, el resultado también ha sido favorable para los Demócratas que se han impuesto en 25 estados, recuperando cuatro estados a los Republicanos. Algunos de los nuevos y nuevas gobernadoras simbolizan el cambio. Así en Texas, Gina Hinojosa ha derrotado al republicano Abbott que llevaba 15 años en el cargo y en Nuevo México se ha impuesto Debra Haaland, convirtiéndose así en las primeras gobernadoras latina e indígena, respectivamente, de los EEUU.

Por su parte, Lance Bottoms, será la primera gobernadora negra de un estado, el de Georgia. Es llamativo que en toda la historia únicamente tres afroamericanos habían sido escogidos gobernadores de un estado, y ayer, en una sola elección se escogieron dos: junto a Bottoms, Byron Donalds, será el primer negro que gobierna uno de los mayores estados, el de Florida.

El otro perfil que muestra también un cambio de tendencia es el de Abdul El-Sayed, escogido senador por Michigan y que será el primer miembro del senado de religión musulmana. El-Sayed representa al ala más a la izquierda del partido Demócrata.

A pesar de la victoria, las nuevas mayorías se enfrentan a grandes retos. El primero es que Trump sigue en la Casa Blanca lo que le otorga el poder del veto y el control del Ejecutivo. Cualquier legislación ambiciosa necesitará negociarse o superar sus más que probables vetos. El país además tiene prioridades urgentes como el coste de la vida, la sanidad y los derechos laborales serán los temas que el electorado progresista esperará que se aborden con rapidez. Los sindicatos, por su parte, confían en que esta mayoría se traduzca en avances concretos como la protección de la negociación colectiva, la subida del salario mínimo y el freno a la desregulación laboral.

Pero, sin duda, la política migratoria de Trump de corte fascista centrará gran parte del trabajo de un Congreso controlado por los demócratas que tendrán más margen para investigar las prácticas del ICE e intentar limitar su actividad, lo que supondrá duras batallas dado el mantenimiento de importantes cuotas de poder por parte de Trump. 

CCOO celebramos los resultados electorales que rompen la mayoría republicana y confiamos en que impidan a Trump continuar imponiendo sin frenos su programa durante los dos últimos años de su mandato. 

Aunque conscientes de la dificultad, anhelamos un giro en la política exterior estadounidense, que suponga el fin del “America First”  y de sus principales ejes: de la Estrategia de Seguridad Nacional poniendo fin a la guerra con Irán y el apoyo a Israel; que se reduzca el impacto del conflicto en los precios de la energía; se acabe la guerra comercial de los EEUU basada en proteccionismo y aranceles; se entierre el “Corolario Trump” o “Doctrina Donroe” respecto de América Latina; se recobre la Ayuda Exterior y cooperación y la USAID y se recure el multilateralismo y una relación más estable y racional con Europa. Y, por supuesto, se garanticen los derechos humanos y civiles en el país, se escuche la voz de las personas trabajadoras y se respete la libertad sindical.